Madrid, 5 jun (EFE).- El exjuez Baltasar Garzón defiende, en declaraciones a EFE con ocasión de la publicación de su libro 'La democracia amenazada', que el debate sobre las últimas investigaciones judiciales, como la que afecta al expresidente Zapatero, debe respetar el derecho a la defensa, evitando filtraciones a los medios.
'La democracia amenazada' (Planeta), se presenta como un libro de combate ante “tanta mentira, cobardía, pasividad e indiferencia” y alerta contra una amenaza que el juez denomina “posfascismo” y cuyo origen podría no estar lejos de la lucha por la hegemonía de “la democracia más antigua del mundo”.
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En el caso de José Luis Rodríguez Zapatero, opina Garzón, “el derecho de defensa ha sido absolutamente mermado con una publicación absoluta de resoluciones y de contenidos procesales y de procedimientos judiciales que de acuerdo con la ley no debería de haberse producido”.
“Es una obligación evitar ese extremo, del órgano judicial y de los operadores judiciales que intervienen, porque lo que dice la ley de enjuiciamiento criminal es que todas las actuaciones procesales son reservadas y secretas, para todo el mundo, y hasta el momento de juicio, salvo para las partes”, señala.
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Así, Garzón lamenta el perjuicio “a personas que en algún caso ni siquiera han declarado todavía y ya están juzgadas, condenadas, machacadas socialmente, destrozadas en redes sociales y sujetas a la mayor crítica política que pueda haber. Algo falla aquí”.
El libro cubre temas diversos desde un mismo punto de vista y, así, se ocupa del caso del ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortíz y la que considera una condena injusta, pero también de la memoria histórica, la corrupción, los 'lobbies' o la ultraderecha y Trump.
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“La condena del fiscal Álvaro García Ortiz es una condena injusta y, desde mi punto de vista, carente de las pruebas suficientes”, explica a EFE.
El libro contiene afirmaciones contundentes, por ejemplo, “el 'lawfare' existe”. Garzón matiza: “Existe, sí. España no es una excepción. Pero con eso yo no estoy descalificando a jueces y magistrados o a fiscales. No es esa la idea”.
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“Lo que sí digo es que hay ejemplos en los que se puede interpretar que hay toda la apariencia de que ha habido una instrumentalización de la justicia. Lógicamente, esta afirmación siempre está sujeta a interpretaciones".
"Es una opinión", añade, "basada en el estudio de casos como el del fiscal general, por ejemplo, también las actuaciones de la Sala tercera respecto de la fiscal Dolores Delgado, o respecto de otras personas, como Victoria Rossell, o Pablo Iglesias, o como el proçès”.
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Sobre la memoria histórica, que también tiene un capítulo en el libro, Garzón, presidente de la Comisión para el Esclarecimiento de los Crímenes del Franquismo, que se conoce como Comisión de la verdad, afirma que “necesitamos que se abra el acceso a determinados archivos que, hasta el momento, están con reserva o clasificados. Y se le solicitará al Gobierno”.
Como juez de instrucción que fue, Garzón conoce los mecanismos de las investigaciones judiciales y opina, desde el respeto, que algunas recientes, como la que afecta al expresidente Zapatero, se han expresado, desde esa fase embrionaria misma de la instrucción, en términos demasiado categóricos.
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“Si en esa fase tú hablas categóricamente de poner a alguien al frente de una de una organización sin matizar... Analicemos las dos resoluciones de más actualidad emitidas desde la Audiencia Nacional, una referida a la investigación del expresidente y otra a la señora Leire y otras personas".
"En un caso, en el primero, se hacen afirmaciones contundentes; en el segundo, las resoluciones se expresan más en el tono en el que corresponde a una fase de instrucción”, afirma.
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“Hay un elemento, además, que es importante tener en cuenta: los informes policiales, sean de la UCO o sean de la UDEF, hay que valorarlos como lo que son. No son sentencias, son un material que se pone a disposición del juez, que es el que tiene que valorar lo que significan. Tantas conclusiones definitivas en un informe policial no me gustan”, señala, recordando su pasado como juez. EFE
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