París, 5 jun (EFE).- Conchita Martínez vive casi como propias las victorias de Mirra Andreeva, a quien entrena desde 2024, y, en vísperas de su primera final de un Grand Slam, asegura que la rusa "ha madurado mucho" pese a sus 19 años y sabrá controlar la presión de ser la favorita: "Cuanto menos piense, mejor".
"Lo de ser favorita, mejor ni tocarlo. Ella lo está trabajando con su psicóloga y si hay alguna cosa que le preocupe intervendré yo. Pero creo que cuanto menos piense, mejor", analiza la extenista ante un grupo de periodistas españoles en vísperas de la final de Roland Garros contra la polaca Maja Chwalenska, la primera tenista procedente de la fase previa que accede al último peldaño de París.
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Martínez, que disputó la final de Roland Garros en 2000, asegura que su experiencia puede servir a la joven jugadora, que hace dos años cayó en semifinales y que, desde entonces, "está mucho más madura".
"Va aprendiendo se da cuenta de lo que funciona y trata de repetirlo. El año 2024 ya fue increíble, pero desconectaba en algunos partidos y ahora la veo más consciente de lo que tiene que hacer", señala.
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"Es un placer verla así", asegura Conchita, que se siente "orgullosa" de haber sabido encauzar el carácter "peleón" de la joven siberiana, de la que dice que "todavía tiene mucho que aprender", pero que está ganando en regularidad.
Afronta la final con la suerte de tener a su lado a una campeona de Grand Slam que le susurra al oído y, entre otros consejos, le dijo que se anotara en una libreta ciertas cosas, como solía hacer la ganadora del Wimbledon de 1994.
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Andreeva suele sacar ese cuaderno durante el partido, en el que su entrenadora asegura que tiene anotados sentimientos o elementos técnicos, pero también frases de motivación que le ayudan en el aspecto mental.
Conchita señala que con vistas a la final van a tratar de repetir las mismas rutinas que han conducido a la rusa a la final cediendo solo un set y reconoce que la polaca, que hasta ahora solo había ganado dos partidos en Grand Slam es "una rival trampa".
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"Es una jugadora con muchísimos recursos, muy dura, luchadora, que está muy suelta, no tiene nada que perder", asegura la entrenadora, que confía en que su jugadora "afronte el partido lo más tranquila posible".
Martínez también tiene confianza en la capacidad de la rusa de superar la presión que le pueda venir de la grada, que posiblemente esté del lado de la polaca, 114 del ránking, por eso de que suelen apoyar a la que no es favorita.
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"Ella ya sabe lo que es enfrentarse aquí a una francesa con todo el público en contra", dijo la ex tenista, que recordó la lección aprendida el año pasado cuando superó en cuartos a la ídolo local Loïs Boisson. EFE
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