Llegan las primeras respuestas a la regularización: "Es la mejor noticia que me han dado"

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Laura López

Madrid, 1 jun (EFE).- Las ansiadas respuestas positivas sobre la regularización extraordinaria que comenzó el pasado 16 de abril ya están llegando a los primeros solicitantes que formalizaron su petición, que las reciben con gran emoción al ver cómo se disipa uno de sus grandes escollos para desarrollar su futuro en España.

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Uno de ellos es el venezolano Nixon David Escalona, de 55 años: "Cuando me llamó el abogado el viernes, me emocioné: es algo que se veía tan imposible que no sabía si era verdad o era mentira... Es la mejor noticia que me han dado", relata en una entrevista por teléfono con la Agencia EFE este vecino de Badalona (Barcelona).

Escalona llegó a España hace poco más de un año, el 10 de mayo de 2025, y después de tres meses de estancia como turista solicitó protección internacional, un proceso que ahora queda "tumbado" al haber optado por esta medida extraordinaria, con la que el Gobierno prevé dar permiso de residencia y trabajo a medio millón de personas.

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Ese mismo día, el 16 de abril, Nixon formalizó su petición a través del despacho de abogados de Barcelona Legalteam, pues ya tenía todos sus documentos preparados. No le faltaba detalle: "Cada dos meses, cuando se va a vencer mi certificado de antecedentes, lo pido, para tenerlo al día", explica.

Su esposa ya regularizó su situación administrativa hace tiempo a través de su hija, de nacionalidad española, pero faltaba él por conseguir los dichosos papeles.

Hacerlo es "un paso muy grande" para personas como Nixon, pero ni mucho menos el último. Ahora este venezolano sueña con tener un trabajo formal y estable, algo para lo que le autoriza el papel que recibió el viernes.

Así se puede leer en él: "Esta autorización habilita a su titular a residir y trabajar por cuenta ajena y por cuenta propia, en cualquier parte del territorio español, ocupación o sector de actividad, siempre que sea mayor de 16 años".

Un hito, el del trabajo estable, que no ha conseguido a lo largo de este año en España a pesar de haber tenido permiso temporal para hacerlo como solicitante de asilo: "Lo poco que me llaman lo hago en negro, pero no he podido trabajar como me gustaría, con un contrato", señala.

Ahora, con su nuevo estatus administrativo, espera poder convalidar de alguna forma su experiencia en el sector de los ascensores, pero no le importaría tener que tomar otros caminos, si es necesario: "Trabajaré en otras cosas, estudiaré y haré cursos para trabajar como sea", afirma.

Poder demostrar unos ingresos estables es clave, a su vez, para poder alquilar un piso -en lugar de la habitación en la que actualmente vive la pareja- y "seguir avanzando", paso a paso, en su proyecto en España.

El director general de Legalteam, Guillermo Morales, ha recibido este fin de semana las once primeras resoluciones sobre este proceso extraordinaria en su despacho, todas ellas favorables, entre ellas la de Nixon, como una "gratísima sorpresa" por la prontitud, ya que el Gobierno tiene tres meses de plazo para responder las peticiones.

Pero augura un "problemón muy grande" en siguientes fases del proceso, en concreto por la necesidad de conseguir una cita ante la Policía para la toma de huellas que permita a los beneficiarios obtener su tarjeta de identidad de extranjero (TIE), el equivalente al DNI, que acredita el permiso de residencia de una persona en el país y es imprescindible para viajar o trabajar en muchas empresas.

El despacho barcelonés no ha conseguido ni una cita en el último mes de intentos, y Nixon ocupa ahora también su tiempo tratando de conseguirla, pero, de momento, no le cogen el teléfono en el número habilitado.

Morales cree que esto se debe a que el real decreto para la regularización también estableció que todas las solicitudes de arraigo en curso se resolverían favorablemente si los peticionarios no tenían antecedentes penales, lo que solo en la provincia de Barcelona se traduce en más de 50.000 personas, según el experto.

Este volumen de personas, sumadas a las que poco a poco vayan obteniendo su resolución favorable para la regularización -549.596 lo habían solicitado hasta el pasado 21 de mayo-, se traducirá en un problema "enquistado" a la hora de conseguir la tarjeta, prevé el responsable del despacho.

Esto hace que algunas personas tengan que recurrir al mercado negro de citas y pagar hasta 300 euros por un trámite que es gratuito, según señala Morales, quien teme que, si la administración no hace nada al respecto, muchos de los beneficiados no conseguirán obtener su tarjeta en todo el año que dura el permiso concedido. EFE

(Foto)

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