Kvaratskhelia, el futbolista amado por Dios

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Misha Vignanski

Tiflis (Georgia), 22 may (EFE).- "Khvicha ama a Dios, lo que le hace más fuerte. Y Dios ama a Khvicha", comentó a EFE Gvantsa Julelidze, profesora de inglés de la escuela de Tiflis donde estudió el futbolista georgiano Khvicha Kvaratskhelia. Es candidato al Balón de Oro esta temporada y está a punto de tocar el cielo en la final de la Liga de Campeones ante el Arsenal en Budapest.

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Si se alza con su segunda 'orejona' con el PSG, 'Kvara' tendrá muchas posibilidades de ser considerado el mejor jugador del mundo, a lo que hay que sumar que igualaría la proeza de otro georgiano, el defensa del Milan Kaja Kaladze, el único futbolista del espacio postsoviético en ganar dos 'Champions'.

"Desde pronta edad Khvicha irradiaba una energía especial. Sus padre, Badri y Maka, han criado una magnífica persona", insiste la maestra. Por ello, el georgiano "es un ejemplo para los jugadores de la cantera del Dinamo", incluido su hermano Tornike, que recientemente hizo una prueba con el Bayern.

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Su primer entrenador, Vladímir Kakashvili, recuerda que cuando el conocido admirador del Real Madrid llegó con 11 años a la Academia del Dinamo Tiflis "quería ser como Cristiano Ronaldo". "Ahora tiene su propio estilo. Podemos comparar a Cristiano y Khvicha por su amor por el fútbol y por su profesionalismo. Para Khvicha el fútbol es todo. Desde niño amaba el fútbol y sigue disfrutando jugando", explica a EFE.

"Trabajé con él en la academia durante cuatro años", señala y añade que su principal característica es su personalidad. "Nunca vi que ofendiera a nadie. Todos le quieren", recalca. Por eso, está deseando "felicitarle por su segunda victoria en la Liga de Campeones". "Y también tengo muchas ganas de que gane el Balón de Oro. ¡Se lo merece! Es el mejor jugador en el PSG", admite.

No duda en valorar el "gran papel" que está teniendo en su evolución el técnico del equipo francés, Luis Enrique Martínez. "El español es un grandísimo entrenador, un gran estratega. Bajo su mando, Khvicha ha mejorado. Luis Enrique lo analiza todo en detalle y, además, tiene un muy buen equipo a su alrededor".

Los georgianos creen que la estrella del PSG sigue la estela del histórico Dinamo que se alzó con la Recopa en 1981, el mayor hito en la historia del fútbol nacional.

"El 30 de mayo, el día de la final, toda mi familia se sentará ante el televisor con su camiseta en la mano para darle suerte (...) Él juega en los mejores estadios del mundo como jugábamos nosotros cuando éramos niños, con entrega y alegría, disfrutando. Me ha devuelto al pasado, hace varias décadas. Con él me siento de nuevo como un niño en el patio con la pelota en los pies. ¡Kvara, gracias, eres un mago!", comentó a EFE Ramaz Dalakishvili, un ingeniero residente en la capital georgiana.

La imagen de 'Kvaradona', como es conocido desde que militara en el Nápoles, es omnipresente en la capital georgiana. Grafitis con su imagen pueden verse junto a la Plaza de los Héroes, donde hay una estela de casi 50 metros diseñada por el arquitecto español Alberto Domingo Cabo en honor a los georgianos que murieron por la independencia del país.

"Estoy seguro de que no es casualidad. A Khvicha le quiere todo el país. Él es también un héroe (...), que reúne las mejores cualidades de los georgianos: sacrificio, honor, deber, profesionalismo y patriotismo", añadió el ingeniero.

Su camiseta con el número 7, el número que viste en la selección, y su autógrafo también presiden la entrada en la escuela número 169 de Tiflis en la que estudió. Le acompaña una gran foto en la que el talentoso extremo baja el balón. Muchos de los 1.300 alumnos de la escuela quieren seguir sus pasos. El cariño se lo ha ganado a pulso, ya que cuando vuelve a casa siempre intenta ver a sus amigos de la infancia y visitar su antiguo colegio.

"Yo fui el primer entrenador de Kvara. Jugaba con él en los recreos. Nunca se separaba de la pelota. Me decía: 'Profesora, golpee la pelota'", recuerda con emoción Manana Merabishvili, profesora de Literatura del futbolista. Tras confesar que realmente ella no enseñó a la estrella del PSG a jugar al fútbol, destaca que "siempre fue un buen chico".

"Nunca se creyó una estrella. Su escuela, al igual que toda Georgia, está orgullosa de él", añade. EFE

(foto) (vídeo)

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