
Una amiga íntima de Leticia, la mujer estrangulada por su marido en noviembre de 2023 en el distrito de Puente de Vallecas, ha descrito este viernes ante el tribunal al militar acusado como una persona controladora, calculadora y con estallidos de ira, reafirmando la tesis de las acusaciones acerca de que no aceptaba la ruptura sentimental.
El juicio por este crimen se ha retomado este viernes con las testificales solicitadas por la acusación particular y la defensa. El procesado, que declarará la próxima semana, se enfrenta a una petición de hasta 27 años de prisión por un delito de asesinato con agravantes de parentesco y de genero, así como a un delito de lesiones psíquicas a sus hijos.
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En la sesión, ha comparecido una de las mejores amigas de la víctima, a quien conocía de su trabajo en el Hospital Gregoria Marañón de la capital. "Dos días antes de su muerte, me confesó todo lo que pasaba", ha detallado al tribunal.
La testigo, que compartía turno de tarde con la víctima y mantenía una estrecha relación personal con ella, ha relatado cómo Leticia le confiaba diariamente los problemas que atravesaba en su matrimonio con el capitán del Ejército de Tierra acusado del crimen.
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"Todas las mañanas nos dábamos los buenos días y nos contábamos qué tal había ido la noche", ha explicado ante el jurado popular, indicando que, aunque Leticia era una mujer "muy independiente", con el paso del tiempo empezó a percibir comportamientos de control por parte de su marido. "Él la llevaba y la recogía todos los días del trabajo", ha afirmado la testigo.
La amiga ha relatado que la víctima le confesaba con frecuencia las discusiones y tensiones que sufrían como pareja. "Ella insistía en que necesitaba terapia para controlar la ira", ha señalado. Según explicó, Leticia atribuía parte de esos problemas al entorno familiar del acusado, al que definió como "desestructurado".
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La testigo ha recordado especialmente una conversación mantenida con su amiga en agosto de 2024, apenas unos meses antes del crimen. "Me llamó y me dijo que no podía más y que se iba a divorciar. Un día trató de grabarle, pero él la pilló. Fue entonces cuando le levantó la mano", ha narrado.
Pese al deterioro de la relación, la testigo ha asegurado que Leticia nunca llegó a plantearse denunciarle. "Me decía que no se tiraba por un puente porque tenía dos hijos", ha afirmado. Además, ha agregado que la víctima estaba especialmente preocupada por el efecto que la situación tenía sobre los menores.
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Según explicó, el acusado les decía a los niños que "su madre estaba loca", algo que, según la testigo, hacía aún más dolorosa la convivencia familiar en los meses previos al crimen.
La declaración refuerza la tesis de las acusaciones, que sostienen que el acusado no aceptaba la ruptura matrimonial y que la relación se había deteriorado gravemente en los meses previos a la muerte de la enfermera.
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El capitán del Ejército de Tierra se enfrenta a peticiones de hasta 27 años de prisión por el presunto asesinato de su esposa delante de sus dos hijos menores.
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