Girona, 14 may (EFE).- El técnico del Girona, Míchel Sánchez, ha admitido tras el empate de este jueves con la Real Sociedad (1-1) que ha sido "un partido difícil de entender" porque el equipo no ha podido ganar a pesar de hacer "muchas cosas bien", pero ha reivindicado que es "un buen punto".
El entrenador ha destacado que las sensaciones son buenas porque el Girona sigue dependiendo de sí mismo y ha dicho que el equipo ha jugado con "alma" y "energía, determinación, agresividad" y ha demostrado que está "muy vivo en la competición".
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En este sentido Míchel ha celebrado que el Girona ha hecho "un buen partido en todos los sentidos" excepto en las áreas y ha remarcado que está "orgulloso" de sus futbolistas y que no les puede pedir "más".
También se ha rendido en elogios hacia Cristhian Stuani, autor del gol del empate, y ha señalado que "con todos los respetos a cualquier jugador que se ha puesto esta camiseta es el jugador más importante de la historia del Girona.
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El equipo afronta ahora "dos finales", contra el Atlético y contra el Elche, y tiene el objetivo en sus "manos" porque "con cuatro puntos estamos salvados".
"Ayer no dormí. No quise ver ningún partido y me puse una película. Me dormí y me desperté y me dormí y me desperté y a las 8 estaba en la ciudad deportiva preparando el partido porque no podía dormir", ha concluido. EFE
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asm/asc
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