Madrid, 12 may (EFE).- La investigación para prevenir, detectar y tratar las enfermedades de las plantas será una herramienta imprescindible en el impulso de la bioseguridad vegetal, objetivo sobre el que Naciones Unidas ha puesto el foco en el Día Internacional de la Sanidad Vegetal que se conmemora, como cada año, este 12 de mayo.
Esta edición "destaca la bioseguridad como primera línea de defensa de los sistemas agroalimentarios" porque "al proteger la sanidad de las plantas hoy, contribuimos de manera preventiva a salvaguardar los medios de vida y la nutrición de miles de millones de personas en todo el mundo", indica la Convención Internacional de la Protección de las Plantas (IPPC).
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Las plantas representan el 80 % de los alimentos que se consumen en el mundo y producen el 98 % del oxígeno que respiran ss habitantes.
La IPPC y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) advierten con motivo de la celebración que el cambio climático "amenaza con reducir no solo la cantidad de cultivos, disminuyendo los rendimientos, sino también su valor nutricional".
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"El aumento de las temperaturas también implica que más plagas y enfermedades de las plantas están apareciendo antes y en lugares donde nunca antes se habían visto", añaden.
Las plagas y enfermedades de las plantas son responsables de la pérdida de hasta el 40 % de los cultivos alimentarios mundiales, así como de pérdidas comerciales que superan los 220.000 millones de dólares.
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Entre las iniciativas relevantes difundidas coincidiendo con este Día Internacional figuran las líneas de "investigación de vanguardia" que lleva a cabo el Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IAS-CSIC) de Córdoba, centradas en comprender los factores que determinan la aparición y el desarrollo de las enfermedades, entre ellos las condiciones ambientales que favorecen las epidemias.
"Para ello se utilizan herramientas de diagnóstico molecular, caracterización patogénica y genética, análisis de poblaciones, epidemiología cuantitativa, modelos espaciales y temporales y estudios sobre el posible efecto del cambio climático en la distribución y el impacto de los patógenos vegetales", explica Juan Antonio Navas, jefe del Departamento de Protección de Cultivos.
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Los investigadores del Departamento también desarrollan una línea de agroecología de malas hierbas orientada a avanzar hacia agroecosistemas mediterráneos más sostenibles y resilientes al cambio climático, indica el CSIC.
Impulsan, asimismo, nuevas herramientas para la detección temprana y el control sostenible como el uso de sensores de proximidad para identificar alteraciones fisiológicas antes de que los síntomas de la enfermedad sean visibles.
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La investigación, subraya Navas, "integra diagnóstico, vigilancia, predicción del riesgo, agroecología de malas hierbas y desarrollo de soluciones innovadoras para mejorar la sanidad vegetal con menor impacto ambiental".
Las Naciones Unidas designaron el 12 de mayo como el Día Internacional de la Sanidad Vegetal con el fin de sensibilizar a la comunidad sobre cómo puede contribuir a erradicar el hambre, reducir la pobreza, proteger la biodiversidad y el medioambiente e impulsar el desarrollo económico. Surgió como legado fundamental del Año Internacional de la Sanidad Vegetal celebrado en 2020. EFE
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