El acusado de parricidio en Galicia reconoce que "acabó" con su padre tras una pelea

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A Coruña, 11 may (EFE).- El hombre acusado del parricidio de Muros (A Coruña) ha confesado que discutió con su padre y este le lanzó "un tajazo" con un cuchillo a la cara, tras lo que se inició una pelea y lo mató; aunque ha matizado que no recuerda casi nada porque "estaba colocadísimo".

La sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña ha acogido este lunes la primera sesión del juicio, con jurado, por los hechos que ocurrieron la noche del 21 al 22 de abril de 2023 en la cocina de la vivienda familiar en Esteiro (Muros), cuando el acusado mató a su padre con un hacha.

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El acusado ha relatado que aquella noche ya había consumido "caja y media" de benzodiazepinas, un ansiolítico que tomaba para "controlar la ansiedad y los brotes", cuando fue al lugar dónde estaba su padre, que se encontraba cocinando.

En aquel momento le gritó -mantenían discusiones continuas con agresiones físicas- que se originaban en ocasiones porque el acusado le pedía droga, ya que "desde los 16 estaba enganchado a la coca" y consumía otras sustancias estupefacientes, como heroína.

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La disputa se originó porque pidió a su padre un móvil nuevo y este le respondió con "un tajazo en la cara", que le "llegó hasta el hueso".

"No me acuerdo muy bien porque estaba colocado. Empecé a pelearme con él y acabé con él", ha proseguido en su declaración.

El hacha era suya, aunque no ha sido capaz de precisar cómo llegó a sus manos durante la pelea: "Estaba colocadísimo", ha añadido.

Ha reconocido que se arrepiente "muchísimo" de lo ocurrido aquella noche, pero ha subrayado que no era consciente de lo que ocurría.

La Fiscalía y la acusación particular piden 23 años de prisión por asesinato con alevosía, al considerar que la víctima no tuvo ocasión de defenderse en lo que consideran "una ejecución".

La defensa, por su parte, pide la libre absolución, al sostener que concurren las eximentes completas de legítima defensa y de no encontrarse en uso de sus capacidades cognitivas y volitivas. Considera que tiene una inteligencia límite y estaba bajo los efectos de consumo de sustancias, aunque en caso de que no se apliquen estos atenuantes, reclama que se considere un homicidio, al argumentar que no concurre la alevosía.

"No se trata de negar una muerte sino de determinar cómo ocurrió, por qué ocurrió y en qué estado se encontraba el acusado", ha mantenido la defensa, que ve el origen de lo ocurrido en "una agresión previa".

Según esta parte, "nadie en su sano juicio lo anuncia en redes sociales ni deja tal reguero de pruebas", por lo que ha mantenido que el procesado "es inimputable".

Hace un mes, la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña acordó el decomiso de 16.700 euros intervenidos en la vivienda en donde se cometió el crimen porque proceden del narcotráfico.

En aquel registro, que buscaba esclarecer el parricidio, se encontraron drogas en el edificio en que vivían ambos, además de drogas, principalmente cocaína y cannabis.

La Audiencia acordó el decomiso definitivo de 16.700 euros intervenidos al considerar probado que dicha cantidad de dinero se encuentra vinculada a la actividad delictiva del fallecido, quien no pudo ser juzgado debido a su muerte, pues no trabajaba. EFE

(foto)

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