Artigas (ONU) ve riesgos en la IA: Simular ser personas y comercializar datos neuronales

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Oleiros (A Coruña), 8 may (EFE).- La copresidenta del Consejo Asesor de Inteligencia Artificial de Naciones Unidas, Carme Artigas, ha apuntado este viernes a dos riesgos principales en la IA: las tecnologías que simulan ser personas y la amenaza vinculada a la comercialización de datos neuronales.

Artigas, que también fue secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, ha participado en Santa Cruz (Oleiros, A Coruña) en una de las conferencias internacionales 'Women in Data Science' impulsadas por la Universidad de Stanford (Estados Unidos), que visibilizan el talento femenino en ciencia de datos, inteligencia artificial e innovación tecnológica.

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En su intervención ha querido combatir la idea de que "Estados Unidos inventa, China copia y Europa regula", pues ha detallado que China tiene un 40 % de las patentes de IA a nivel mundial -el doble que Estados Unidos- y también cuenta con una legislación "muchísimo más dura que la europea", mientras que el país americano cuenta con 350 leyes en este ámbito y California y Texas poseen las normas más restrictivas, pero a la vez "son los sitios de mayor innovación".

Ha señalado que "la clave para la adopción masiva de cualquier cosa es la confianza" y que lo que ocurre en Europa con la IA es que "las empresas aún no se fían", por eso apuesta por trabajar en ese ámbito, aunque advierte sobre los riesgos.

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El primero es sobre la impersonación -la simulación por parte de la IA de que es una persona real-, para lo que Artigas no ve "ni una sola razón": "Estamos a un paso de la manipulación", ha dicho.

En ese sentido ha censurado la postura del magnate tecnológico Mark Zuckerberg, que alertó sobre "una pandemia de soledad en el mundo" que dice que resolverá: "No quieres resolver el problema de la soledad, lo quieres monetizar", ha valorado.

El segundo mayor riesgo está relacionado con los datos cerebrales, que constituyen una cruzada personal, pues considera que no debe ser posible "comercializar datos neuronales".

"No podría dormir tranquila si mis datos estuvieran en manos ajenas. La única manera de proteger esto es si asumimos que son como un órgano humano, porque en ningún sitio del mundo se puede comerciar con órganos, es la única salvaguarda", ha apuntado, pues en la actualidad ya es posible extraer mucha información del uso de las redes sociales, por lo que sostiene que un acceso al cerebro implicaría una amenaza crítica.

Artigas ha opinado que la situación actual de desarrollo de la IA sobrepasa límites, por lo que cree que hace falta "una Hiroshima de la IA" en forma de "una catástrofe controlada" para llegar a la conclusión: "Nos hemos pasado de vueltas", ha proseguido.

Advierte también sobre las empresas tecnológicas, que "ya controlaban los medios de comunicación digital, ahora están comprando los medios de comunicación físicos y además son el complejo industrial militar", por lo que en algún momento habrá "que cortar estos monopolios".

Sobre la situación en Europa ha argumentado que "tiene la capacidad de innovar en la IA responsable que es compatible con los derechos fundamentales" y "la clave geoestratégica es que Europa no pierda los datos industriales" porque "todo el mundo va loco por conseguirlos", pero "la nube debe estar en territorio europeo y las copias de seguridad, también".

En su intervención ha incidido en que España es el único país del mundo que tiene una agencia de supervisión que no está en su capital, en referencia a la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (Aesia), ubicada en A Coruña, y ha dicho que eso implica "una gran oportunidad para crear ecosistema".

"En un mundo dominado por la IA, lo que va a contar más es la experiencia humana y todo el mundo va a querer diferenciarse a través de la experiencia", ha concluido.

El director de la Aesia, Alberto Gago, ha defendido que España "ha sido una palanca" a nivel internacional en materia de IA y también ha impulsado la creación de "estructuras en las Naciones Unidas para trabajar en esta materia y hacerla cada vez más importante".

Ha asegurado, además que "la confianza es un valor de mercado" y, por eso, cuanta más confianza se dé en la oferta comercial, mayor va a ser el mercado potencial y más impacto a nivel internacional, algo en lo que el Estado trabaja por delante del resto de Europa, pues ha recordado su capacidad para adelantarse en la creación del Reglamento y de la Agencia de IA. EFE

(foto)

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