La inmunóloga África González pide no "generar pánico” ante el brote de hantavirus

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Vigo, 6 may (EFE).- La catedrática de Inmunología de la Universidad de Vigo África González recomienda tranquilidad y "no generar pánico" ante los casos de hantavirus detectados en el crucero internacional MV Hondius, al subrayar que se trata de un virus conocido desde finales de la década de 1970 y cuya transmisión entre personas es “muy rara”.

“El salto de persona a persona es excepcional”, ha dicho a EFE González, que es cofundadora de la empresa Nanoinmunotech, académica de la Real Academia de Farmacia de Galicia y expresidenta de la Sociedad Española de Inmunología.

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“No estamos hablando de un virus nuevo ni de un virus respiratorio como la gripe, el sarampión o el coronavirus”, ha afirmado antes de insistir en que la transmisión es “muy difícil” entre humanos, lo que limita el riesgo de expansión generalizada.

La experta ha añadido además que los sistemas sanitarios están preparados para afrontar este tipo de situaciones en caso de traslados a tierra, ya sea en España u otros países europeos, y ha recalcado que existen recursos hospitalarios adecuados para el manejo de los casos más graves.

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Esta inmunóloga ha llamado, por tanto, a evitar la desinformación y el alarmismo: “No hay que generar pánico, porque no es una enfermedad desconocida ni una amenaza de transmisión masiva”.

La mayoría de infecciones por hantavirus, según su explicación, se producen por el contacto con roedores infectados, principalmente a través de la orina, las heces o, en algunos casos, las mordeduras.

Según González, existen distintas variantes del virus, algunas de ellas más frecuentes en determinadas regiones como el cono sur de América, donde la denominada variante 'Andes' ha registrado brotes limitados.

En cualquier caso, ha recalcado que el número de casos a nivel global suele ser bajo y asociado a contextos muy concretos de exposición.

Sobre el brote en el barco, la inmunóloga lo califica como “una circunstancia excepcional”, derivada de la convivencia en un espacio cerrado y con contacto estrecho entre pasajeros y tripulación.

“Ahora mismo lo que hay que hacer es atender de forma rápida a los enfermos y a las personas que empiezan a tener los primeros síntomas porque en poco tiempo pueden empeorar. Además estamos hablando de personas que la mayoría son mayores de 60 años que pueden tener problemas más serios. Entonces, lo primero, tratar a los enfermos y tiene que ser en lugares adecuados, es decir, no en el propio barco”, ha dicho.

González defiende que se evacúe a los pasajeros que ya han desarrollado síntomas o bien por helicóptero, o bien por barco, o bien atracando.

“La segunda parte es prevenir que el resto de la tripulación y de los pasajeros se infecten. ¿Eso cómo se hace? Pues a veces es difícil, pero bueno, sectorizando; en el barco separar y aislar a aquellas personas que tienen síntomas del resto, teniendo siempre mucho cuidado de que no haya trasiego, de que no haya movimiento, de que se traten bien los residuos”.

Para el resto de personas asintomáticas, su recomendación pasa por una vigilancia prolongada, ya que el periodo de incubación puede alcanzar hasta 45 días. EFE

rmb/am/mcm

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