Barcelona, 25 abr (EFE).- Los Mossos d'Esquadra han desmantelado tres plantaciones de marihuana en interior, con 1.300 matas, y han intervenido 16 armas de fuego a raíz de la operación del pasado martes en Lleida contra un grupo criminal dedicado al narcotráfico, que se saldó con doce detenidos.
Los Mossos han informado este sábado en un comunicado de los detalles de la operación del pasado día 21, en la que se detuvo a los principales dirigentes del grupo, al que se incautó también armas largas y cortas, tanto neumáticas como de fuego, y munición de diverso tipo.
Los arrestados están acusados de los delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico y de tenencia y tráfico ilegal de armas.
La investigación de este caso comenzó en el último trimestre de 2025, cuando los investigadores recopilaron indicios sobre la existencia de un grupo asentado en Lleida que se dedicaba al cuidado de plantaciones de marihuana en varios puntos de la ciudad, algunos de cuyos miembros se dedicaban también al tráfico de armas y munición fuera del circuito legal.
Este trabajo liderado por la División de Investigación Criminal (DIC) de Lleida destapó una estructura "estable, jerarquizada y coordinada", dicen los Mossos, dedicada a la "comisión reiterada de delitos, con una cúpula claramente diferenciada, encargada de la toma de decisiones estratégicas relativas a la selección de las ubicaciones" para el cultivo de la marihuana y las fases de sus producción.
La posterior investigación permitió a la policía conocer que los dirigentes eran, además, intermediarios para la compra y venta de armas de fuego, que en muchas ocasiones empleaban otros grupos criminales para defenderse en caso de "narcoasalto, fruto de las rivalidades existentes entre ellos", así como para la custodia de sus propios cultivos y su propia defensa.
Por debajo de esos líderes se encontraban los llamados por los Mossos "facilitadores de la logística para alimentar el negocio, tanto en lo que se refiere a la búsqueda de inversiones como a la intermediación para gestionar la compraventa de la marihuana".
El último eslabón de la cadena del grupo lo integraban los conocidos como "jardineros" del cultivo, encargados del mantenimiento y vigilancia de las plantaciones, la mayoría situadas en fincas de las afueras de Lleida.
El pasado martes, coordinados con la Fiscalía y con el Juzgado de Instrucción número 3 de Lleida, los Mossos desplegaron un amplío dispositivo, con apoyo aéreo de un helicóptero y de los Tedax, seis entradas y registros en otros tantos inmuebles y naves de la capital leridana, así como otra entrada en el municipio de Seròs (Lleida).
En las dos naves inspeccionadas se localizaron plantaciones de marihuana, con matas en distintos estados de cultivo, para las que se utilizaban conexiones fraudulentas a la red eléctrica.
En otras dos entradas a inmuebles, precisa la policía catalana en su comunicado, los agentes encontraron pequeñas plantaciones, una de ellas oculta en un subterráneo perfectamente habilitado para el cultivo intensivo.
Los Mossos intervinieron, además, quince armas largas y cortas neumáticas de diferente potencia y un arma de fuego corta del calibre 22, además de piezas de otras armas y mucha munición metálica y semimetálica.
Varias de estas piezas y munición está siendo investigada por la Unidad Central de Balística y Trazas Instrumentales de la Policía Científica, "dada su letalidad", puntualizan los Mossos.
En una de las ubicaciones inspeccionadas, la policía encontró también una granada de la Guerra Civil, sin carga explosiva, y unos 5.100 euros en metálico.
En estos registros se detuvo a ocho personas, mientras que las otras cuatro también arrestadas lo fueron en Lleida, Cambrils (Tarragona), Sabadell (Barcelona) y Vilanova i la Geltrú (Barcelona). EFE
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