
La mayoría del Congreso ha avanzado este martes su rechazo a la moción de Podemos que plantea la convocatoria de un referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN, un texto que ha dividido al Gobierno de coalición porque mientras el PSOE ha dejado claro que votará en contra, Sumar ha adelantado su 'sí' en la votación que tendrá lugar este miércoles en el Pleno.
Durante su intervención, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de ser "por el día el señor de la paz y por la noche el señor de la guerra", ha subrayado que "no tiene sentido decir no a la guerra y sí al rearme" y le ha atacado por "seguir colaborando con el genocidio de Israel en Palestina".
También ha tachado de "fake" el embargo de armas y le ha afeado que pida a la UE la suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel cuando no ha sido capaz de romper relaciones comerciales, económicas, deportivas ni culturales de España con el país hebreo.
"No hagan pancarta con la palabra democracia porque la democracia no se proclama, se ejerce", ha sentenciado, reclamando la convocatoria de un referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN porque el 80% de la población --los menores de 58 años-- nunca se han pronunciado al respecto.
"PACIFISMO DE OROPEL"
El socialista José Antonio Rodríguez Salas, le ha replicado que, "aunque el título de su iniciativa habla de abandonar la guerra" lo que realidad plantea Podemos es "abandonar la responsabilidad, la coherencia y la seguridad de todos los españoles". Por contra, ha abogado por "una paz con responsabilidad" y no por una "paz ingenua" que haría "más vulnerables" a España y sus aliados.
El 'popular' Agustín Conde ha proclamado que a su partido le "gustan" la OTAN y Estados Unidos aunque lo que hacen sus actuales gobernantes no les parece "ni loable ni defendible". "Pero el partidismo de la señora Belarra es un partidismo de Oropel y es tan falso como Pedro Sánchez", ha lanzado.
Y desde Vox, Jacobo González-Robatto ha incidido en que la paz "exige capacidades de disuasión" y que el Estado tiene el deber de proteger sus intereses y contribuir a una seguridad común". A su juicio, la moción no plantea una reflexión "prudente" sobre cómo debe defenderse España, sino una "retirada política, estratégica y moral de las alianzas y la capacidad de influencia y la responsabilidad internacional" de nuestro país.
EN MATERIA DE DEFENSA NO SE PUEDE "IR POR LIBRE"
También PNV y Junts han dejado claro que no apoyarán la moción de los morados. Mikel Legarda (PNV) ha defendido la capacidad de la fuerza disuasoria como método "para garantizar la paz", mientras que Isidre Gavín (Junts) ha tachado de "irresponsable" el texto. "En materia de defensa no se puede ir por libre", ha dicho, aunque ha compartido con Belarra que "el eslogan de Sánchez del no a la guerra es hipócrita porque no va acompañado del cierre de las bases estadounidenses en España".
En el otro extremo, el secretario general del grupo parlamentario de Sumar, Txema Guijarro, ha avanzado su apoyo a la moción. "La OTAN ha muerto y cuando antes le demos digna sepultura más pronto podremos afrontar los retos que tenemos aquí y ahora", ha dicho, antes de tachar de "extemporánea" la reclamación de Podemos de una consulta sobre la pertenencia a una "organización caducada".
También el diputado de EH Bildu Jon Iñarritu se ha mostrado de acuerdo con el fondo de la iniciativa y ha exigido a Sánchez que, además de defender el no a la guerra en el ámbito internacional, adopte medidas concretas para hacerlo efectivo.
Francesc Marc Álvaro Vidal, de ERC, ha subrayado que "es necesario pensar en una seguridad estratégica" y que "la mejor manera de superar las faltas de la Alianza Atlántica es caminar hacia un ejército europeo, mancomunar el gasto, impulsar una industrialización de Europa de carácter dual, con inteligencia y teniendo en cuenta la economía verde".


