Ceuta, 17 abr (EFE).- El agente de la Policía Local Alonso Miguel G.D. ha ingresado nuevamente en la prisión de Ceuta, por segunda vez, después de que un jurado popular lo declarara este viernes culpable del asesinado de su mujer, a la que le disparó un tiro en el domicilio de ambos.
Según han informado a EFE fuentes judiciales y policiales, un vehículo de la Policía Nacional ha trasladado al agente hasta el centro penitenciario de Fuerte Mendizábal de Ceuta, ya que permanecía en libertad a la espera de conocer la decisión judicial.
El agente ha ingresado por segunda vez en la cárcel, donde ya estuvo cuatro años, lo que suponía el tiempo máximo permitido por la ley después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) anulara la primera sentencia por falta de motivación del anterior jurado y de la presidenta de la sala.
El jurado popular que ha juzgado este caso en los últimos siete días ha determinado la culpabilidad del agente por los delitos de asesinato, lesiones psíquicas graves, maltrato habitual ejercido durante el matrimonio y contra la integridad moral.
El juez de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta, Luis de Diego Alegre, tendrá ahora que determinar la sentencia contra el policía, no habiendo una fecha concreta para la emisión del fallo.
La abogada del policía, Inmaculada Guil, ha anunciado que presentará un recurso contra el fallo del jurado al entender que "no está razonado ni motivado", según el diario "El Faro de Ceuta".
Los hechos ocurrieron a las 11.00 horas del 14 de marzo de 2022 en la barriada de Parques de Ceuta, en el domicilio de ambos.
La víctima, María de los Ángeles Lozano, notificadora judicial en los juzgados de la ciudad, falleció en el lugar de los hechos tras recibir un disparo del arma reglamentaria del agente, el cual había abandonado su puesto de trabajo en el mercado de San José para acudir a su vivienda particular, donde estaba su esposa y su hija mayor, que tenía entonces 17 años.
Los servicios sanitarios no pudieron hacer nada por salvar la vida a la mujer mientras que la hija de ambos, que presenció la agresión, trató sin éxito de interponerse para evitar los disparos.
El crimen dejó huérfanos a los dos hijos del matrimonio, uno de ellos de 10 años, que no se encontraba en casa en el momento del suceso.
El asesinato de esta mujer suponía el tercer caso mortal de violencia machista que se producía en Ceuta en los últimos años ya que los anteriores fueron el 12 de junio de 2003 al morir una mujer de 35 años que recibió varias puñaladas y el 15 de julio de 2009 al fallecer una joven de 23 años que fue estrangulada por su pareja. EFE

