'Guayominí' representa Eurovisión y lo que significa abrir la puerta al sueño del éxito

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Madrid, 16 abr (EFE).- La obra 'Guayominí' representa con un título lleno de humor, pero con una mirada crítica, lo que supone para un artista en ciernes participar en un festival como el de Eurovisión y cruzar esa puerta abierta al éxito. ¿Qué estamos dispuestos a sacrificar por aquello que soñamos?, es la pregunta del director.

Pablo Martínez Bravo dirige el espectáculo escrito por Laura Garmo que desde el 24 de abril al 17 de mayo estrenan en Nave 10 Matadero (Madrid) con un elenco formado por Omar Banana, Inma Cuevas, Zack Gómez-Rolls, Selu Nieto y Julia Rubio.

'Guayominí' cuenta la historia de Roi, un joven cantautor que consigue la oportunidad de participar en Eurovisión, pero a mitad de la actuación se queda unos segundos en blanco. Las consecuencias de este error son inevitables.

Un texto inspirado en Manuel Navarro, que participó en el popular festival en 2017 donde no se le olvidó el texto de la canción, pero sí desafinó ostentosamente. "Todo el mundo se le vino encima", recuerda durante la presentación de la obra Laura Garmo.

Para Martínez Bravo un "fracasado puede ser inspiración, la historia está llena de perdedores, y en ese caso mostramos como el personaje principal puede darle la vuelta a esa circunstancia".

Eurovisión es un festival intergeneracional, un pilar para hablar del éxito y el fracaso y la necesidad de seguir adelante en una sociedad atrapada por las redes sociales.

"Son temas que afectan a la juventud y a todos en general. Esperamos el reconocimiento externo y la aprobación de la familia. Pero, en realidad la pregunta es ¿qué queremos conseguir con lo que hacemos?", incide Martínez Bravo.

Aunque el personaje podría ser un futbolista, apunta el director, el espectáculo es un homenaje a la cultura pop, donde los sueños pueden convertirse en pesadillas y "busca sanar una herida y la necesidad de sentirnos queridos y reconocidos".

Una propuesta sustentada en el humor, "con música divertida y una puesta en escénica dinámica", admite la autora, que asegura que la canción compuesta por Luis Miguel Cobo, que supuestamente va a Eurovisión, "es un temazo".

"Eurovisión es un marco reconocible, que siempre ha llevado a la diversión, aunque ahora ha entrado la política", remarca la directora que detalla que sí se hace referencia a que Israel no participa, de ahí que España sí lo haga, a pesar de que la realidad es la contraria, España no participará en 2026 en protesta por la participación de Israel.

Martínez Bravo se confiesa un eurofan declarado y remarca que el día de la final "se consigue una energía especial, un aspecto lúdico una reunión en casa de amigos y la unión entre países, un espíritu que el festival ha olvidado y en el que por encima de todo están los derechos humanos".

it/lml

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