David Ramiro
Madrid, 14 abr (EFE).- El galés Colin Jackson, dos veces campeón del mundo y cuatro de Europa de 110 metros vallas, se muestra a favor, en una entrevista con la Agencia EFE, de las innovaciones tecnológicas en el atletismo y "orgulloso" por conservar el récord continental de la distancia, además de opinar que el español Quique Llopis tiene "talento" para ganar una medalla olímpica en Los Ángeles 2028.
Jackson (Cardiff, 1967) es una leyenda del atletismo. En la década de los noventa fue una de las grandes estrellas mundiales acumulando victorias en los grandes campeonatos internacionales.
Desde su retirada en 2003 ha seguido vinculado al atletismo desde diferentes ángulos, en labores organizativas de campeonatos, como comentarista deportivo o director técnico de carreras de renombre como la Wings for Life World Run, que el 10 de mayo celebrará su duodécima edición con más de 300.000 participantes en 170 países corriendo a la vez.
Pregunta (P): Está en España como embajador de la Wings for Life World Run que se celebra en Valencia (10 mayo), pero antes estuvo en los Juegos Olímpicos de Barcelona'92 o el Mundial de Sevilla'99. ¿Qué recuerda?
Respuesta (R): Tengo grandes recuerdos. Es un país que visito con bastante frecuencia porque me gusta mucho, pero no bebo cerveza en Valencia ni en Sevilla o Barcelona (risas). Me encanta el ambiente y la comida. Aquí todo es sencillo y relajado. Es un sitio estupendo para estar. Mi mejor recuerdo quizá sea lo vivido en Sevilla con el oro mundial en 110 vallas, así que siempre es un gusto regresar y recordarlo.
P: ¿Ha cambiado mucho el atletismo desde su época hasta ahora?
R: No lo creo. Los atletas que participan, al igual que nosotros, quieren hacerlo bien. Tienen pasión, tienen iniciativa, tienen aspiraciones, así que cuentan con todo lo necesario, y si están en la élite es porque son talentosos, así que creo que, por ese lado, todo sigue igual.
P: Durante casi trece años (agosto 1993-julio 2006) tuvo el récord del mundo de 110 vallas (12.91). ¿Se sentía un atleta temible?
R: Sí, aunque más con el tiempo y sobre todo por haber mantenido el récord mundial durante tanto tiempo. Fueron trece años y sabes que una vez que te retiras llegará otro que lo batirá y ya no tienes capacidad de réplica. Lo que es una sensación fantástica es sentir que, durante un tiempo, has sido el mejor atleta en una disciplina. Para mí eso ha sido una sensación realmente agradable.
P: El que sí mantiene es el récord europeo (12.91) desde hace casi 33 años (20 agosto 1993). ¿Cómo se siente?
R: Es algo muy bonito porque la primera vez lo batí cuando tenía 21 años y desde entonces lo he mantenido. Es una mezcla de orgullo y satisfacción porque el tiempo pasa, cada vez hay gente más rápida y de momento se mantiene. Es algo que todavía me emociona, aunque quiero que se bata el récord por una cuestión, para que Europa pueda competir con Estados Unidos, Jamaica o Cuba. Necesitamos a grandes atletas europeos que tengan esa rivalidad de marcas con ellos.
P: De los atletas actuales, ¿quién le gusta más?
R: Hay un talento increíble actualmente, tanto al aire libre como en pista cubierta. Está Quique Llopis, Grant Holloway, Trey Cunningham o Jakub Szumanski, que está llegando. Me encanta ver el talento que tienen porque hacen que los 110 vallas reciban más atención.
P: En España las dos referencias son Quique Llopis y Asier Martínez. ¿Cree que Llopis puede ganar una medalla olímpica?
R: Por supuesto, no me queda duda. La mayor virtud que tiene es su constancia y comete muy pocos errores. Tiene talento. Eso significa que cuando está en buena forma correrá para hacer tiempos mejores. Ya sabe lo que es ganar medallas y la rivalidad que mantiene con Asier Martínez hará que el nivel de ambos suba. Es maravilloso verle competir. Si es capaz de correr en 13.05 podrá ganar.
P: En los últimos años, en el mundo del atletismo, se han producido muchos cambios, por ejemplo en la marcha o el maratón. ¿Cuál es su opinión?
R: Estoy a favor de los cambios, me encantan, empezando por los de la tecnología en el calzado. Muchos atletas de diferentes generaciones dicen que les parece injusto, pero también cuando nosotros competíamos las superficies no eran las mismas que las que usaban los competidores en los años cincuenta o sesenta y se batieron récords. Llevamos los títulos a otro nivel, igual que ahora. Ahora lo que está ayudando mucho es la tecnología. Genial.
P: Como embajador de Wings for Life World Run, ¿cuál es su sueño para esta carrera?
R: Mi sueño es que sigamos creciendo para ayudar a la gente a mejorar su calidad de vida. Estoy deseando de que llegue un día en el que en vez de 300.000 participantes haya un millón. Es mi sueño y sé que lo vamos a lograr para, con todos esos recursos, encontrar una forma de curar las lesiones medulares. EFE
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