Las exmonjas de Belorado vuelven a declarar en el juzgado por el trato a las ancianas

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Burgos, 8 abr (EFE).- Las exmonjas de Belorado vuelven este jueves a declarar en el Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao dentro de la investigación por un presunto delito de trato degradante a otras cinco religiosas de avanzada edad, con las que convivieron hasta que el pasado diciembre una comisión judicial se llevó a las mayores del convento de Orduña (Bizkaia).

Las exmonjas, que residen actualmente en una vivienda en La Puebla de Montalbán (Toledo) después de que fueran desahuciadas el 12 de marzo del convento burgalés, ya declararon en el juzgado bilbaíno en una primera vista celebrada en febrero.

Ahora, el proceso judicial continúa este jueves con nuevas declaraciones de las exreligiosas, además de varios testigos aportados tanto por parte de las exclarisas como del Arzobispado de Burgos, ha explicado a EFE el portavoz de las cismáticas, Francisco Canals.

Las exmonjas están acusadas de trato degradante, coacciones, abandono, omisión del deber de socorro, falsedad documental y administración desleal, delitos que "niegan rotundamente", ha asegurado Canals, ya que defienden que "siempre cuidaron a las mayores con esmero, atención adecuada y trato cercano".

El portavoz ha explicado, además, que a la defensa de las exmonjas se suma una nueva abogada, Norma Riaño, que se encargará de los procesos penales, y que trabajará conjuntamente con los otros abogados, Enrique García de Viedma y Florentino Aláez.

El pasado 18 de diciembre, la Guardia Civil acudió al monasterio de Orduña por orden judicial para llevarse a las cinco monjas ancianas, con edades comprendidas entre los 87 y los 101 años, que fueron realojadas en diferentes monasterios de la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu.

Una de ellas, sor Getsemaní, falleció a principios de enero en el Hospital Universitario de Burgos, donde fue trasladada desde el monasterio de Castil de Lences (Burgos), en el que residía tras salir de Orduña.

Para las exmonjas, la longevidad de las mayores es "un indicio de que estaban bien cuidadas y gozaban de buena calidad de vida en el convento", y han insistido en que las ancianas manifestaron a la Guardia Civil su deseo de permanecer junto a las excomulgadas.

"Las monjas mayores mantenían horarios adecuados de atención, cuidado y descanso, con rutinas estables y seguimiento médico continuo", ha explicado el portavoz, y ha explicado que las exreligiosas niegan falta de higiene en el convento derivada de la existencia de dos perros terapéuticos.

Además, a través de Canals, denuncian que "siguen siendo objeto de persecución", así como la dificultad para comenzar una nueva vida tras su salida de Belorado, y recuerdan que mantienen la posesión de los monasterios de Orduña y Derio, pendientes de la resolución de las demandas de desahucio.EFE