Fiscal mantiene la prisión permanente para un 'suprema' de los DDP por el asesinato de un joven en Fuenlabrada (Madrid)

El representante del Ministerio Fiscal respalda la pena de cadena perpetua revisable para el supuesto líder acusado de idear el crimen, mientras reduce la solicitud de condena para otros implicados tras concluir la fase final del proceso

Guardar
Imagen V2IWG5RBVRHEVOFMWOMRHBDCUA

El juicio por el asesinato de un joven de 21 años frente a la discoteca Caña Brava de Fuenlabrada en octubre de 2022 ha estado marcado por testimonios que señalan la planificación del ataque como parte de la actividad de una organización criminal. De acuerdo con información publicada por Europa Press, la acusación fiscal considera que el crimen obedeció a una venganza tras un enfrentamiento previo entre bandas en una discoteca de Madrid, y mantiene la petición de prisión permanente revisable para el supuesto autor intelectual del homicidio, identificado como líder de los DDP en el barrio de Campamento.

En la Audiencia Provincial de Madrid, la vista oral se reanudó este lunes con la fase de conclusiones finales. Según informó Europa Press, el Ministerio Fiscal modificó la acusación respecto a uno de los procesados, dejando de solicitar la pena máxima tras cambiar la calificación de autoría a complicidad, al no contar con pruebas suficientes de su presencia en la furgoneta utilizada en el traslado de los menores que ejecutaron el crimen. El juicio concluirá mañana tras la exposición de las defensas, que solicitarán la libre absolución, y posteriormente corresponderá al jurado popular deliberar sobre los hechos.

De acuerdo con el expediente fiscal citado por Europa Press, la víctima había recibido amenazas explícitas desde el entorno de la banda DDP antes del ataque, lo que refuerza la hipótesis de una acción premeditada. Mensajes previos a la agresión incluyeron advertencias como: “Te tenemos ubicado, mama huevo”. El informe detalla que el acusado identificado como J. D. presuntamente organizó y dio la orden de ejecutar el crimen, basándose en viajes a Fuenlabrada que realizó sin tener ninguna vinculación previa con el municipio y en los registros de posicionamiento telefónico que lo sitúan en la zona de los hechos.

En relación con los delitos imputados, según detalló Europa Press, el fiscal solicita para el considerado líder de los DDP la pena de prisión permanente revisable por el asesinato consumado, además de un total de hasta 78 años de prisión por tres tentativas de homicidio y distintos delitos vinculados con la tenencia de armas y pertenencia a organización criminal. Para otros procesados, reclama penas de distinto grado: 70 años para el supuesto cómplice, 20 años para el conductor de la furgoneta y cinco años de reclusión para un cuarto individuo acusado únicamente de pertenecer a la banda latina.

Durante las últimas declaraciones, el último de los acusados en testificar relató que recibió el encargo de trasladar a varias personas a Fuenlabrada a cambio de sustancia estupefaciente, creyendo que se trataba del cobro de una deuda. Negó haber escuchado disparos o haber visto que los pasajeros se cubrieran el rostro. Al ser cuestionado por el fiscal sobre las 43 llamadas al presunto autor intelectual en fechas cercanas al crimen, replicó que todas estaban relacionadas con compraventa de drogas. Otros registros incluyen diez llamadas con otro de los acusados, identificado como un mando intermedio de la banda, según consignó Europa Press.

El medio también recoge declaraciones de uno de los menores ya condenados por el asesinato, quien aseguro que actuó solo, disparando a la víctima por un impulso propio, y negó la implicación de más personas, así como de la banda DDP. Además, el supuesto líder de la organización negó en sala su responsabilidad en el crimen y su pertenencia al grupo, pero admitió dedicarse a la venta de sustancias ilegales, aunque se mostró arrepentido de esa actividad.

El proceso incluyó antecedentes relevantes aportados por la Policía Nacional, según reportó Europa Press. Los agentes confirmaron que el principal acusado ya fue arrestado en 2013 por delitos de robo con violencia utilizando la técnica conocida como 'mataleón', donde se atacaba a ancianas en el distrito de Villaverde para arrebatarles el bolso. Estas víctimas identificaron al acusado en dependencias policiales. En esa época, los agentes detectaron un aumento de estos robos en la zona y vincularon a quien ahora es juzgado como líder de los DDP en Campamento con diez asaltos cometidos mediante estrangulación.

Durante las audiencias, la Policía vinculó a los acusados con la banda DDP a través de numerosas identificaciones y antecedentes por hechos violentos en distintos barrios de Madrid. En la última semana, varios investigadores ratificaron esta relación organizativa basándose en registros policiales y en la documentación de actividades delictivas violentas en la capital, reforzando la acusación de pertenencia a banda criminal.

Según consignó Europa Press, dos menores ya han sido condenados por el asesinato. Uno de ellos reconoció su autoría material manifestando haber disparado por iniciativa propia, deslindando a otros implicados y a la organización, aunque la acusación mantiene que existió planificación y coordinación entre diferentes miembros del colectivo señalado.

Las últimas sesiones del juicio se caracterizaron por el cruce de acusaciones y defensas, así como por los intentos de desvincular parte de los implicados respecto a la autoría intelectual y la implicación organizativa. La jornada final será destinada a los alegatos de las defensas y a la última palabra de los procesados antes del inicio de las deliberaciones del jurado popular, responsables de determinar la autoría y el grado de implicación de cada acusado.