Un juez escucha el viernes a Mouliaá y Errejón tras acusarle ella de extorsionar a testigos

El magistrado Arturo Zamarriego cita este viernes a la actriz y al exlíder político tras la denuncia por comentarios en redes sociales, una causa que se centra en supuestas afirmaciones falsas y mensajes controvertidos tras un proceso judicial sensible

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El magistrado Arturo Zamarriego ha considerado que existen indicios suficientes para avanzar en la investigación relacionada con un intercambio de declaraciones en redes sociales entre la actriz Elisa Mouliaá y el exlíder político Íñigo Errejón, motivo por el cual ambos deberán comparecer este viernes en el Juzgado de Instrucción Número 9 de Madrid. De acuerdo con la información publicada por los medios, Zamarriego admitió a trámite la querella de Errejón, que acusa a Mouliaá de presuntas calumnias derivadas de acusaciones en línea, y ha señalado que los hechos descritos presentan características que podrían corresponder a un delito, lo que fundamenta la citación judicial de ambas partes.

Según detalló la prensa, el origen de este proceso se encuentra en una serie de mensajes públicos que Mouliaá publicó en la red social X (antes Twitter), en los cuales responsabilizaba a Errejón de haber extorsionado a dos personas para influir sobre sus declaraciones como testigos en el marco de un proceso judicial previo. Dicho procedimiento, que fue tramitado por el juez Adolfo Carretero, incluyó la imputación de Errejón por un presunto delito de agresión sexual, aunque los detalles sobre el desarrollo y desenlace de esa causa previa no forman parte del actual expediente investigado por Zamarriego.

La querella que dio origen a la comparecencia judicial del próximo viernes fue interpuesta después de que el exportavoz de Sumar solicitara, como paso previo, celebrarse un acto de conciliación. Errejón propuso este paso y también reclamó una indemnización de 10.000 euros en el caso de que Mouliaá no se retractara en relación con las declaraciones que formuló públicamente. De acuerdo con la información consignada por los medios, la actriz rechazó la vía de conciliación extrajudicial, lo que habilitó al exdiputado a presentar el caso ante el juzgado.

La declaración de testigos desempeñó un papel relevante en el desarrollo de la controversia. Tal como reportó la prensa, el 20 de junio se presentaron a declarar dos personas identificadas como Borja y Soraya, quienes organizaron la fiesta donde, según la acusación de Mouliaá, habría tenido lugar la presunta agresión sexual atribuida al entonces diputado. Posteriormente a sus testimonios, Elisa Mouliaá publicó un mensaje en X que afirmaba: “No. Errejón se negó a entregar su móvil porque había extorsionado a dos de mis testigos. No inventéis la realidad”, en respuesta a coberturas mediáticas que abordaban el caso.

Según explicó Errejón en el escrito remitido al juzgado, estas manifestaciones en redes sociales de Mouliaá incluían imputaciones que él considera falsas respecto de su relación con los testigos, sugiriendo que habría intentado influir sobre su versión de los hechos a través de actos de presión. El exlíder político sostiene que estas afirmaciones no solo carecen de fundamento, sino que además constituyen una conducta susceptible de reproche penal bajo la figura de calumnias.

El juez Zamarriego, según publicó la prensa, valoró el contenido de la querella y la respuesta pública de la actriz al valorar que los hechos expuestos podrían ser constitutivos de delito. Esto llevó a aceptar la tramitación del caso y fijar la comparecencia judicial de ambas partes para que testifiquen en relación con los hechos. El procedimiento se centra en dilucidar la veracidad o falsedad de las acusaciones efectuadas, así como en establecer si los mensajes de Mouliaá en X cumplen con los requisitos legales para configurar una conducta de calumnias.

El proceso judicial que se ha abierto examina la dinámica que puede existir entre la libertad de expresión ejercida a través de plataformas digitales y los límites que impone el derecho penal en materia de agresiones al honor, especialmente cuando intervienen personalidades con proyección pública y cuando los hechos referidos tienen conexión con procedimientos penales previos de alto perfil mediático, como el protagonizado anteriormente por Errejón.

El viernes, tanto Elisa Mouliaá como Íñigo Errejón deberán declarar ante el magistrado Zamarriego en una vista que busca recabar información directa sobre los hechos objeto de la querella. Se espera que en la diligencia judicial se analicen tanto los mensajes difundidos por la actriz como la documentación y argumentos presentados por la defensa de Errejón en torno a los presuntos daños a la reputación y las posibles consecuencias legales de la publicación de acusaciones no probadas en redes sociales.

De acuerdo con los medios, el desarrollo del caso servirá para dilucidar la eventualidad de una sanción penal y, en su caso, la responsabilidad civil derivada de las declaraciones realizadas en un contexto de alta exposición y repercusión pública.