Borrell ve una "anomalía" que el Gobierno no presente presupuestos y reitera su rechazo a la financiación singular

El ex Alto Representante Josep Borrell advierte que posponer la presentación de las cuentas supone ignorar una exigencia constitucional, critica pactos con fuerzas minoritarias y alerta de consecuencias negativas si se privilegia a una autonomía sobre el resto del país

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En el contexto político español, la falta de presentación de los Presupuestos Generales del Estado no es un fenómeno generalizado en democracias consolidadas, y según el ex Alto Representante para Asuntos Exteriores de la Unión Europea y exministro socialista Josep Borrell, resulta imposible ignorar la gravedad de este hecho en el escenario institucional español. Borrell, durante un encuentro en Madrid Foro Empresarial, señaló que este comportamiento representa una anomalía que afecta al proceso democrático y administrativo, introduciendo retos adicionales a la gobernabilidad del país. El exministro planteó esta reflexión al analizar el papel y la debilidad del bipartidismo actual, la estrategia de pactos con fuerzas minoritarias y la situación de las cuentas públicas, de acuerdo con información publicada por diversos medios.

Según consignó el medio que cubrió su intervención, Borrell expresó que el Gobierno no puede considerar la presentación de los Presupuestos Generales del Estado como una mera opción. Subrayó que la Constitución establece dicha presentación como un mandato obligatorio para el Ejecutivo y que no presentar las cuentas públicas sería un incumplimiento de ese precepto. Borrell describió la posibilidad de atravesar toda la legislatura sin la formalización de los presupuestos como algo impropio de una democracia consolidada. El exministro agregó que, si bien existe la capacidad de gobernar sin presupuestos aprobados, esa fórmula carece de eficiencia y limita la capacidad de gestión pública. Resaltó además el contraste que existe al comparar este escenario con otros países europeos, mencionando el caso reciente de Francia donde, pese a distintos cambios de primer ministro bajo el gobierno de Emmanuel Macron, el sistema ha seguido estructurando su proceso presupuestario.

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El exministro socialista también hizo hincapié en las dificultades que enfrenta actualmente el bipartidismo en España. Borrell argumentó que la falta de mayorías parlamentarias obliga tanto a PSOE como a PP a negociar con partidos minoritarios, algunos de los cuales calificó como extremos, lo que complica aún más la estabilidad política y la viabilidad de aprobar los presupuestos. De acuerdo con la cobertura de la sesión, remarcó que al menos el intento de llevar las cuentas a debate parlamentario es imprescindible, incluso si el resultado final no garantiza su aprobación.

Respecto a la cuestión fiscal territorial, Borrell reiteró su oposición a una fórmula de financiación singular para Cataluña, un modelo discutido en las recientes negociaciones entre Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y el Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) con motivo de la investidura de Salvador Illa. En su análisis, el ex Alto Representante interpretó que este tipo de acuerdos representa una continuación del legado del proceso independentista catalán. Según publicó el medio que recogió sus declaraciones, Borrell advirtió que la puesta en marcha de un sistema en el que Cataluña gestione la totalidad de los impuestos y destine solo una parte de ellos al Estado, una fórmula que asocia al llamado “cupo”, tiene efectos adversos tanto en el equilibrio fiscal del país como en el plano económico y electoral. Agregó que la literatura y los términos que acompañan este acuerdo no se alinean con la tradición del Partido Socialista Obrero Español, en la que él mismo se ha identificado.

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Borrell destacó que la percepción que se genere al respecto entre la ciudadanía puede suponer costes en términos de apoyo electoral y de impacto económico si una única comunidad autónoma obtiene privilegios diferenciados frente al resto del territorio español. Argumentó que favorecer a una autonomía con un trato particular puede acarrear tensiones y consecuencias inesperadas para la cohesión del modelo territorial y la arquitectura fiscal nacional, detalló el medio que cubrió el evento.

El exministro se refirió también a la importancia de mantener un marco de financiación que conserve la equidad entre autonomías. En este sentido, insistió en que un modelo que permita a una región recaudar sus propios impuestos solo para transferir posteriormente una cantidad fijada al Estado no constituye la mejor fórmula para la estructura fiscal de España. Subrayó los posibles riesgos de exportar este tipo de soluciones a otras partes del territorio y las complicaciones que podría implicar su aplicación en la práctica, según puntualizó la cobertura el medio citado.

Durante el encuentro, y al ser consultado por unas declaraciones recientes del rey Felipe VI acerca de la Conquista de América, Borrell indicó que los calificativos empleados por el monarca, que reconoció abusos durante ese proceso histórico pese a la existencia de normativas como las Leyes de Indias, constituyen un reconocimiento evidente de la realidad de esos hechos. El medio que divulgó las palabras de Borrell recogió su afirmación de que toda conquista entraña elementos de violencia y que reconocer ese aspecto no implica necesariamente solicitar perdón, sino aceptar la literalidad de los acontecimientos históricos.

El análisis de Borrell integra reflexiones sobre el momento actual de la política española, la gestión de la pluralidad parlamentaria, la relación entre gobierno central y comunidades autónomas, y la responsabilidad de las instituciones para preservar los equilibrios democráticos y constitucionales, según registró el medio que cubrió su intervención.

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