Mercedes busca consolidar su asalto al trono en Shanghái, sede del primer esprint del año

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Shanghái (China), 11 mar (EFE).- La escudería Mercedes afronta la segunda carrera del Mundial 2026 de Fórmula 1 -y la primera de las seis con formato al esprint-, la de China, dispuesta a reforzar su condición de favorita de la mano del inglés George Russell, primer líder del campeonato esta temporada tras ganar en Australia.

Tanto el británico como el equipo de Brackley querrán tomar el relevo de McLaren: en 2025, se hizo con las dos primeras 'poles' y las dos primeras victorias, y acabó ganando tanto el Mundial de pilotos, por medio del inglés Lando Norris, como el de constructores.

Este año, sin embargo, no parece presentar la misma amenaza: Norris se tuvo que conformar con la quinta posición en Melbourne, mientras Mercedes -sumida en cierta polémica por la 'ventaja' de la que goza en materia de compresión- se llevó también la segunda plaza con el joven italiano Andrea Kimi Antonelli.

El piloto que salió primero y ganó en Shanghái el año pasado fue el australiano Oscar Piastri (McLaren), que sigue sin poder ser profeta en su Australia natal: en 2024 se quedó a las puertas del podio, la última temporada rodaba segundo cuando se salió de pista y tuvo que conformarse con el noveno puesto, y este año tuvo un accidente en la vuelta de calentamiento que lo dejó fuera.

Pero el gran favorito de la afición china, ahora que 'su' Zhou Guanyu no tiene un asiento fijo en la parrilla -este año es el piloto de reserva de Cadillac-, es sin duda el siete veces campeón mundial Lewis Hamilton (Ferrari), gracias a sus seis victorias sobre el asfalto shanghainés, aunque con la escudería italiana solo se haya impuesto en la carrera al esprint del año pasado en la urbe china. Al británico se le vio en forma en la última carrera, en la que logró pasar del séptimo al cuarto puesto.

La escudería de Maranello, que accedió al podio por medio de Charles Leclerc (3º), es la que más cara plantó en Australia, y de hecho el monegasco llegó a liderar en la parte inicial de la carrera tras una salida espectacular.

La organización presumió del aumento de adelantamientos (120 frente a los 45 del año pasado), pero en redes los comentaristas lo achacaban a la criticada nueva normativa, con intercambios de posiciones entre pilotos a medida que iban gastando y recuperando batería.

Uno de los que más adelantó (de salir 20º por un accidente provocado por el software en la clasificación a acabar 6º), y también uno de los más críticos con la nueva F1, fue el tetracampeón mundial Max Verstappen (Red Bull), al que nunca hay que descartar, menos después del épico subcampeonato que logró el año pasado.

Habrá que prestar atención a la evolución de la presencia hispanohablante en el campeonato: el doble campeón español, Fernando Alonso, que solo pudo completar 21 vueltas en Australia -Aston Martin ya había avanzado que no permitiría más de 25 por riesgos físicos para sus pilotos- ya avanzó que la de China será "otra carrera de máxima cautela".

Su compatriota Carlos Sainz (Williams) tampoco es optimista ante los problemas de sobrepeso, aerodinámica y fiabilidad en general de su monoplaza, del cual declaró en Melbourne que "no está aún para lograr puntos".

El argentino Franco Colapinto (Alpine) se tuvo que conformar con los premios de consolación de la velocidad punta máxima en Australia y una muy comentada 'salvada' de puros reflejos en la salida, cuando esquivó al neozelandés Liam Lawson (Racing Bulls) en un lance que hay quien comparó con la del francés Isack Hadjar, ahora en Red Bull, en la F2 en Mónaco 2024.

Y el veterano mexicano Sergio 'Checo' Pérez, de regreso tras un año de retiro de la mano de los 'novatos' de Cadillac, se conformó con acabar la última carrera en la 16ª posición, la última entre los pilotos que sobrevivieron hasta el final.

La pista del circuito de Anting consta de 5.451 metros a los que está previsto que el domingo se dén 56 vueltas -19 el sábado, en la carrera al esprint-, con 16 curvas y dos rectas largas, especialmente una de ellas, algo que se antoja clave debido a la obligación de gestionar la batería, aunque el trazado cuenta también con varias frenadas que permitirán recargarla.

Se espera tiempo soleado para jueves y viernes en Shanghái, con nubes y claros para el domingo aunque sin apenas probabilidad de lluvia. En seco, Pirelli montará neumáticos de los compuestos C2 (duro, reconocible por la raya blanca), C3 (medio, raya amarilla) y C4 (blando, roja).

Esta será la decimonovena edición de este Gran Premio tras el parón de cuatro años -entre 2020 y 2023- debido a la política de 'cero covid' del Gobierno chino. EFE