Madrid, 11 mar (EFE).- La patronal de supermercados Asedas ha reclamado este miércoles apoyo fiscal y menos IVA para dar confianza a los consumidores ante la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio y ha asegurado que el sector "actuará con gran responsabilidad" si la situación deriva en una nueva crisis.
En una jornada organizada por la patronal empresarial CEOE y el grupo de distribución IFA, el director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, ha pedido "una vez más, menor coste de regulación, certidumbre, seguridad jurídica y apoyo fiscal".
Sobre el IVA en los alimentos, de cuya supresión se mostró partidario ayer el presidente de Mercadona, Juan Roig, García Magarzo ha afirmado que "hay impuestos al consumo que incrementan extraordinariamente la recaudación pública cuando suben los precios y lo que hay que hacer es devolver ese dinero a la sociedad en términos de confianza y de capacidad de compra".
"Si finalmente lo del (bloqueo del estrecho de) Ormuz se transforma en una crisis, será la número 12 desde 2008 que afronta la distribución alimentaria", que ha demostrado su "capacidad de adaptarse" ante los problemas económicos, de costes, climáticos y sanitarios de los últimos años, ha asegurado el director general de Asedas.
García Magarzo ha destacado la "flexibilidad de las empresas y los trabajadores en los momentos difíciles", y ha recordado que la distribución "ha mantenido los precios de alimentación estables en los últimos 20 años hasta 2021, con algunos picos".
Después de haberse enfrentado a circunstancias "inéditas" como la crisis de materias primas y energía entre 2021 y 2024, si esto vuelve a ocurrir el sector actuará "con gran responsabilidad", según el representante de la patronal, que ha resaltado la capacidad de elección de los consumidores españoles ante la diversidad de oferta en España.
"Hacer que el consumidor prefiera un establecimiento frente a otro es la mejor garantía de que los precios se forman de una forma eficiente", ha señalado.
La socia directora de AFI, María Romero, ha apuntado que la demanda de alimentos es "muy resiliente" y el sector atrae empleo incluso en momentos "complejos" como el actual, si bien la alta volatilidad y la incertidumbre están obligando a las empresas a "gestionar costes como los energéticos" y otras dificultades ligadas al transporte y la logística.
Algunos productos "se pueden ver comprometidos" por el cierre de Ormuz y existe el riesgo de la subida de los costes laborales como un efecto secundario si la situación "se enquista", por lo que será clave "su duración e intensidad", según Romero.
La directora del grupo de distribución ha afirmado que el conflicto puede afectar al consumo y la incertidumbre puede llevar a posponer muchas inversiones.
La directora de Relaciones Laborales de CEOE, Rosa Santos, ha sostenido que las empresas "han demostrado capacidad de resiliencia", aunque están teniendo problemas con la repatriación de trabajadores desde el Golfo y otros relacionados con la cadena de suministros como en el caso de los fertilizantes.
Respecto al incremento de precios, "todavía no es tan preocupante como para pensar que afectará la cadena logística", aunque la patronal siguiendo la evolución de la crisis de manera continua, ha añadido Santos. EFE
