Madrid, 9 mar (EFE).- La ministra de Sanidad, Mónica García, ha reconocido este lunes que el estigma frente al VIH (virus de inmunodeficiencia humana) "sigue presente" con consecuencias en el empleo, la vivienda y el entorno de las personas afectadas y ha condenado el acoso y los ataques que recibe este colectivo.
García, que ha inaugurado este lunes, en el Ministerio de Sanidad, la jornada por el Día de la cero discriminación 'VIH, comunicación y arte frente al estigma', ha afirmado que el estigma asociado al VIH tiene raíces sociales, pero eso, ha dicho, puede cambiarse con "información, con empatía, con arte, visibilidad y políticas públicas firmes".
La titular de Sanidad ha recordado que el VIH cuenta hoy con tratamientos eficaces que permiten una esperanza de vida absolutamente normal y una buena calidad de vida, pero ha subrayado que la respuesta al VIH no se juega solo desde el ámbito clínico, "también en el terreno cultural y político".
"Se juega en cómo hablamos del VIH, cómo miramos a las personas que viven con esa condición de salud y en cómo respondemos ante el miedo y la desinformación", ha recalcado.
Ha considerado que el acoso y la violencia a las personas con VIH "funciona como un correctivo disciplinador, para instalar miedo en aquellos que quieren hablar" y, por ello, ha reiterado, que "es el momento de hablar, de visibilizar y de salir del armario para poder vivir con dignidad".
Ha insistido en que la visibilidad individual es importante, pero no puede sostenerse sola: "Necesitamos comunidad y ahí está el papel de las asociaciones, de las redes de apoyo y de los espacios culturales, entornos seguros para sentirnos dignificados".
Recientemente, el Ministerio de Sanidad informó de que la profilaxis preexposición (PreP) inyectable frente al VIH se incluía en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, lo que convierte a España en el primer país europeo en financiar este tratamiento indicado para personas seronegativas con alto riesgo de adquirir la infección por vía sexual.
La medida se alinea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de ONUSIDA, que instan a ampliar el acceso a estrategias de prevención eficaces para avanzar hacia la eliminación del VIH como problema de salud pública.
Un reciente informe del Grupo de Estudio del Sida (GeSIDA) de la Sociedad Española e Enfermedades Infecciosas señalaba que el 57,5 % de las mujeres con VIH reciben en diagnóstico en fases avanzadas, frente a un 49,9 % de los hombres, lo que puede retrasar el inicio del tratamiento antirretroviral y aumentar el riesgo de complicaciones.EFE

