Redacción Medioambiente, 9 mar (EFE).- España podría electrificar hasta el 78 % de los ferris que operan en sus rutas para 2035, una transición que ayudaría a reducir una contaminación que en algunas ciudades portuarias llega a ser hasta 56 veces superior a la generada por el parque automovilístico local, según un informe de Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente.
El informe, que analiza el potencial de electrificación del transporte marítimo de pasajeros en Europa, concluye que la combinación de ferris eléctricos y sistemas híbridos permitiría transformar la mayor parte de la flota española con la tecnología disponible actualmente.
Según el estudio, hasta el 78 % de los ferris españoles podrían operar con propulsión eléctrica o batería híbrida en menos de 10 años, mientras que un 34 % de ellos ya sería rentable a día de hoy frente a los buques que utilizan combustibles fósiles.
La ONG explica que la transición energética es especialmente favorable en los ferris (más que en otro tipo de buques, como portacontenedores o graneleros) porque realizan "rutas fijas y predecibles", lo que facilitaría la recarga de baterías y mejoraría la eficiencia operativa.
Además, Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente (T&E, por sus siglas en inglés) apunta que el sector europeo cuenta con una "flota anticuada y muy cerca del fin de su vida útil", lo que abre una ventana para sustituirlos por modelos eléctricos en las próximas décadas.
Más allá de la descarbonización, el informe alerta del impacto ambiental que el tráfico de ferris tiene en la calidad del aire de las ciudades costeras.
De acuerdo con los datos analizados, los ferris convencionales pueden generar hasta 56 veces más contaminación atmosférica que el propio parque automovilístico local en determinadas ciudades españolas.
Entre los casos señalados destacan Algeciras, donde la contaminación de los ferris multiplica por 56 la de los coches, Santa Cruz de Tenerife (45), Las Palmas (34) o Ibiza (30).
Esta contaminación proviene principalmente de los óxidos de azufre y otros contaminantes atmosféricos emitidos por los combustibles fósiles utilizados en la navegación, que afectan en especial a las zonas portuarias y cuya situación ambiental podría mejorar significativamente con la electrificación de los ferris.
Pese al escenario favorable, el informe advierte que aún existen una serie de obstáculos para lograr la transición: la escasa disponibilidad de potencia en los puertos y la velocidad de carga de las baterías; barreras que no son tecnológicas (ya que sí se dispone de la tecnología necesaria), sino más bien estructurales.
Para T&C el reto es asumible, especialmente para un país como España, que cuenta con un "moderado precio" de la energía eléctrica, y concluye que la próxima década ofrece una "oportunidad clave" para acelerar la transformación y posicionar a España como "referente europeo en electrificación marítima". EFE
