Lecciones de una olímpica para el deporte femenino: atención en la pubertad y carrera dual

Guardar

Alba Calzado

Madrid, 8 mar (EFE).- Desde lo que ella denomina una Federación "de mujeres", Diana Plaza, doctora en Relaciones Internacionales y exgimnasta olímpica, reclama más acompañamiento a las deportistas en la pubertad para evitar el abandono temprano, así como superar la "tarea pendiente" de gestionar la retirada en deportes no profesionalizados.

Plaza fue diploma olímpico en los Juegos de Atlanta 1996 con 15 años y se incorporó en 2021 a la Real Federación Española de Gimnasia (RFEG) como secretaria técnica de gimnasia artística. “Somos una Federación de mujeres, de trabajadoras somos mayoría y en número de licencias por muchísimo”, apunta, en una entrevista con EFE.

Desde esa experiencia, entiende la pubertad como el momento clave para potenciar el deporte femenino: “El problema no es tanto que no inicien, sino por qué lo están dejando en la pubertad. El gran reto es que las ayudemos a transitar por ese cambio físico a través del deporte. El cuerpo de esas mujeres va a cambiar, y van a estar incómodas, pero si eso lo hacen acompañadas es mucho mejor”.

Estos cambios se notan particularmente en la gimnasia, un deporte que requiere especialización temprana. “Es como hacer una vasija. Imagínate cuando le dices a una gimnasta que abra el hombro, meta el pecho, cierre la cara, en el cuerpo va cada cosa para un lado. Tienes que trabajar mucho de pequeña para que, cuando te cambia el cuerpo, todo eso no se vuelva contra ti”, señala la exgimnasta.

La percepción de una misma también entra en juego. “Siempre hay una mirada más atenta sobre las mujeres, porque hay un estigma y una exigencia mayor, incluso de si sonríes o no sonríes”, recuerda.

Después de años de arquetipos más aniñados, la gimnasia artística prima ahora un físico muy fuerte, que Plaza describe en sus publicaciones como de “guerrera”. Tiene sus motivos: “Los aparatos de artística que compartimos con los hombres no están pensados para una niña de 38 o 39 kilos, por eso tienes que tener un físico potente. El salto del caballo no lo mueves, si no”.

Plaza supo reconvertirse después de la carrera deportiva. Pero asume que su caso no es la norma: “La retirada del deporte de alto nivel en deportes no profesionalizados sigue siendo una tarea pendiente. Aunque están mejor las cosas, porque ahora hay discursos muy claros, como el tema de la carrera dual”.

La exgimnasta cree que se deben poner en valor las cualidades de los deportistas en el mercado laboral, al margen de pedirles que desarrollen su formación mientras están en activo: “Hay que sensibilizar al mundo empresarial de las capacidades que puede tener un deportista de alto rendimiento, más allá del currículum que pueda tener”.

En todos estos procesos juega un papel la salud mental. “La complejidad añadida de nuestro deporte es la gran complicación técnica que tiene, y que nosotros realmente nos la jugamos cada vez que entramos al gimnasio. Te estás jugando todo tu físico. Me siento identificada con los cuerpos de élite militar”, resume.

“Antes los métodos de entrenamiento eran más duros. Ya no se hacen así, afortunadamente. Fui con 14 años al campeonato del mundo de Sabae [Japón]. Ese equipo de España no falló en nada. Ahora tengo gimnastas de 14 años y las veo como bebés. Sé lo que yo era con 14 años, que tenía más pinta de militar que de una niña”, recuerda.

Como doctora en Relaciones Internacionales, Plaza tiene una opinión compleja respecto a la relación entre deporte y política: “Las federaciones tenemos unas competencias delegadas, entre ellas la representación internacional de España a través del deporte. Al deporte no le queda más remedio: pueden seguir diciendo que no es política, pero no es así. Hay medidas contradictorias”.

Además, considera que el deporte, para desarrollarse, se debe convertir en “política de Estado”: “Coordina a tus instituciones, financiación, actividad empresarial, sociedad y ponte a trabajar en torno a ello. No digas que nada más vienes a dar volteretas, porque no es así”.

Plaza, entre tanto, sigue involucrada con la gimnasia. “Estamos en un momento un poco ‘gramsciano’, en que se muere un sistema y el otro no nace. Nosotros estamos haciendo que nazca, modernizándonos con equipos multidisciplinares, con atención a las gimnastas, pero también recuperando cosas del viejo sistema”, concluye. EFE

acg/jpd