David Ramiro
Cortina d'Ampezzo, 7 mar (EFE).- La estadounidense de origen ucraniano, Oksana Masters, agrandó este sábado su leyenda como deportista paralímpica con un oro al esprint en biatlón, en la primera jornada de competición oficial de los Juegos de Milán Cortina, y sumó su vigésima medalla desde la primera en Londres 2012 compatibilizando invierno y verano.
Oksana Masters (Khmelnytskyi, Ucrania; 1989), de 36 años, nació en Khmelnytskyi, a unos 400 kilómetros de Chernóbil, escenario del famoso accidente nuclear en 1986. La exposición de su madre biológica a esa intensa radiación fue un factor que influyó en las malformaciones que tuvo al nacer.
Sin tibias, con una pierna 14 centímetros más corta que la otra, cinco dedos en cada mano, ninguno de ellos pulgar, un riñón y seis dedos en cada pie, Oksana fue abandonada por sus padres en un orfanato, en el que sufrió abusos físicos.
A los siete años su vida cambió. Fue adoptada por Gay Masters, una logopeda de Kentucky que se la llevó a Estados Unidos. A esa mejora de vida contribuyó el deporte, en el que despuntó con una versatilidad inusitada para combinar diferentes disciplinas.
El deporte fue su refugio pero, entre medias, sufrió la amputación de la pierna derecha. Ese revés no frenó su ambición ni la impidió demostrar su fuerza de voluntad hasta el punto de empezar a competir, con grandes resultados, en remo.
Se clasificó para los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en remo, junto al exmarine y doble amputado Rob Jones, pero decidió que no quería dedicarse a competir solo en deportes de verano. También le gustaban los deportes de invierno y consiguió acudir a los Juegos de Sochi 2014, de los que se trajo una plata y un bronce tras participar en esquí de fondo y biatlón.
Ese fue el inicio de una carrera que la fue llevando a acumular medallas en Río de Janeiro 2016, PyeongChang 2018, Tokio 2020, Pekín 2022, París 2024 y Milán Cortina 2026, en deportes como ciclismo y diversas modalidades de esquí y biatlón.
La última un oro en biatlón con un tiempo de 21:21.3, por delante de su compatriota Kendall Gretsch (21:37.3), y de la alemana Anja Wicker (22:32.4), que fue bronce.
"Estoy en shock. No me esperaba esto. Solo esperaba pasarlo bien en el campo de tiro. Para ser sincera, no esperaba subir al podio, y mucho menos ganar el oro", dijo Oksana, tras ganar en Cortina d'Ampezzo después de someterse a una cirugía en el pasado verano y sufrir una infección y una conmoción cerebral recientes, lo que afectó su programa de entrenamiento habitual.
"He estado lidiando con muchos problemas de salud y no sabía qué tipo de atleta sería al salir. No me lo esperaba para nada, pero creo que es gracias a mi increíble equipo", confesó.
Oksana Masters es la atleta paralímpica de invierno estadounidense más laureada de todos los tiempos y una firme defensora del movimiento deportivo de personas con discapacidad.
"Tengo una motivación muy fuerte para seguir. Cada hito cuenta y es para cada atleta paralímpico o cada atleta con discapacidad que fue ignorado y al que se le dijo que nunca sería suficiente y que no podría conseguir cosas", apuntó.
Su figura ha traspasado los límites del deporte paralímpico y su estrella brilla a nivel global. En 2020 fue galardonada con un Premio Laureus y compartió cartel con el futbolista argentino Leo Messi, la gimnasta estadounidense Simone Biles y el piloto de Fórmula Uno Lewis Hamilton.
En Estados Unidos es un personaje conocido y esa fama la utiliza para, con un mensaje de superación, hacer reflexionar a la sociedad sobre las segundas oportunidades y la inclusión como verdadero camino para la igualdad. EFE


