La orden a los militares que asaltaron Televisión Española: "El primer tiro al aire y el segundo a dar"

Un informe del Ministerio del Interior revela instrucciones precisas a las tropas involucradas en la toma del ente público el 23-F, según audios desclasificados por el Gobierno tras más de cuatro décadas de secretismo

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“Toda la noche” permanecieron los efectivos en las instalaciones de Televisión Española el 23 de febrero de 1981, según el testimonio de uno de los militares que participaron en la toma de ese ente público, recogido en las transcripciones desclasificadas por el Gobierno tras más de cuarenta años de reserva oficial. El soldado, identificado como “John” en los documentos, describió la tensión y la incertidumbre vivida durante la operación, mientras recordaba: “Nos iríamos de maniobras y venga a Televisión y órdenes de no hablar con nadie, el primer tiro al aire y el segundo a dar, con los cargadores metidos y ni seguro ni nada”. Según informó el medio, los registros forman parte de una conversación telefónica atribuida, presuntamente, a miembros de la unidad militar de El Pardo y recopilados en un documento elaborado por la Guardia Civil y el Ministerio del Interior.

El Gobierno desclasificó el miércoles el archivo titulado ‘Conversaciones telefónicas de (presuntamente) de la unidad militar El Pardo (24 de febrero del 1981)’, revelando las directrices precisas impartidas a las tropas encargadas de ocupar Radio Televisión Española durante la intentona golpista. De acuerdo con los datos que difundió la fuente, el mensaje transmitido a quienes participaron en la operación establecía el uso de armas sin medidas de seguridad y la instrucción clara de abrir fuego al menor indicio de resistencia: “el primer tiro al aire y el segundo a dar”.

Las comunicaciones transcritas muestran la disposición de los militares a cumplir las órdenes superiores, así como el ambiente de alerta y mobilización que imperaba en aquellas horas. Según detalló el medio, uno de los protagonistas narró la situación al interlocutor: “Tocaron alarma y preparar todo, petates, la virgen, como para marcharse. Nos iríamos de maniobras y venga a Televisión”. Añadió que debía evitarse cualquier comunicación con terceros y señaló la instrucción de mantener los cargadores listos y las armas desbloqueadas.

En la conversación, “John” relató que la ocupación del ente mediático, tanto radio como televisión, comenzó alrededor de las 20:00 horas. Respondió a las preguntas de su interlocutor acerca de los responsables del operativo, especificando que el capitán encabezó la acción obedeciendo órdenes del coronel, y que la medida implicó a la totalidad del regimiento. Este militar describió cómo, durante la toma, el capitán optó por poner música militar a través de los canales del ente tomado.

El mismo soldado transmitió la fatiga y la ansiedad que afectaron al grupo durante la noche: “No sé lo que va a pasar, solo sé que aquí estamos, asfixiados, sin dormir, ni nada”, según reproduce el medio a partir de los audios desclasificados. Al conversar sobre el temor vivido en esa madrugada, confirmó que persistió la inquietud a lo largo de toda la noche.

El interlocutor quiso saber si se había producido algún intento de replegarse a las 3:30, a lo que el militar contestó que hubo “otro conato de salida”, pero que la orden del coronel fue permanecer en el enclave. Posteriormente, el soldado mencionó la posible intervención de la Casa Real: “Si llamó el Rey aquí, creo, al cuartel”, relató según el medio.

El testimonio recogido en los archivos permite conocer detalles de la movilización militar, como la presencia de equipos pesados: “Estuvimos con los carros, los tanques y todo”, afirmó el soldado en la conversación. Este recuento proporciona contexto sobre la magnitud de los recursos desplegados en el intento de controlar la comunicación pública nacional la noche del golpe.

Sobre las motivaciones y las expectativas tras el fracaso de la intentona, el interlocutor preguntó al militar acerca de lo que podía ocurrir a partir de entonces. Este sugirió que el asalto podía constituir una maniobra de tanteo para medir el ambiente y anticipó que podrían surgir diversas formas de reacción ulterior: “Puede haber muchas formas de hacerlo. Puede ser una toma de contacto para ver como están los ánimos, hay muchas cosas ahí”, dijo, de acuerdo con la transcripción publicada por el medio.

La publicación de este informe y la desclasificación de las grabaciones han arrojado luz sobre episodios hasta ahora desconocidos del 23-F, al detallar cómo se comunicaron y ejecutaron las órdenes militares durante la toma de las instalaciones de Radio Televisión Española. El contenido de los audios fue descrito por el medio como revelador en la medida en que expone los protocolos de actuación y el clima dentro de las unidades involucradas tras el levantamiento fallido. Las directrices impartidas, la composición de las fuerzas desplazadas, la participación de los mandos y el nerviosismo interior de los efectivos forman parte de la reconstrucción de los hechos facilitada por los documentos y grabaciones abiertos al público después de décadas de secreto oficial.