
Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, puso en cuestión el clima institucional actual al contrastar la situación que vive el Congreso de los Diputados con el papel histórico que desempeñó en la consolidación de la democracia en España. Según consignó Europa Press, Feijóo expresó su preocupación por el hecho de que en la misma Cámara que acogió la ponencia constitucional hoy se celebren discursos que, en su opinión, contribuyen a dividir a la sociedad española, alejándose de los principios que inspiraron la redacción de la Constitución de 1978. Esta crítica se produjo poco antes del acto institucional presidido por el rey y la reina Letizia, organizado para conmemorar la vigencia de la Constitución, la cual está por convertirse en la de mayor duración en la historia de España.
De acuerdo con Europa Press, el líder del PP hizo estas declaraciones durante la presentación de la conferencia de Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León, en el foro Nueva Economía. Feijóo defendió que la Carta Magna de 1978 nació de la voluntad de lograr convivencia y construir colectivamente un país próspero y comprometido con el servicio público. Sostuvo que la discrepancia no implica rechazar todo el sistema ni instaurar un aislamiento dirigidos a sectores de la ciudadanía, ideas que considera fundamentales para la estabilidad democrática.
El presidente del Partido Popular aludió, según reportó Europa Press, a un cambio dentro del PSOE, argumentando que en el partido que en su día lideró Felipe González actualmente, en su opinión, no tendría cabida el expresidente, pero sí, en cambio, personas condenadas por delitos de terrorismo. Feijóo señaló también que, pese a estas actitudes, los socialistas hablan de polarización. Para él, este ambiente dista del espíritu de concordia que caracterizó la Transición española.
En cuanto al desarrollo socioeconómico, Feijóo identificó lo que él considera un retroceso respecto a los avances logrados tras la entrada de España en la Unión Europea y la OTAN, así como en la construcción de infraestructuras y acceso a la vivienda. Europa Press detalla que para el dirigente popular, el modelo actual de crecimiento resulta insostenible al basarse en la llegada de millones de inmigrantes en su mayoría poco cualificados y sin una mejora en la renta de los trabajadores ni de las familias. Además, lamentó que la oferta de vivienda sea insuficiente y que el transporte y las infraestructuras hayan perdido el nivel de excelencia que, a su juicio, les había caracterizado en el pasado.
El acceso a los servicios públicos y la presión fiscal constituyen otros aspectos objeto de crítica por parte de Feijóo. Según destacó Europa Press, el presidente del PP argumentó que estos servicios muestran signos de deterioro, lo que genera malestar entre los profesionales del sector público, mientras que la población soporta una carga impositiva elevada sin observar, desde su perspectiva, una mejora evidente en el funcionamiento del país.
Feijóo evocó el proceso que llevó a la aprobación de la Constitución de 1978, resaltando, de acuerdo al medio, que quienes impulsaron ese pacto nacional asumieron una responsabilidad histórica, bajo la atención de Europa, del mundo y de toda la sociedad española. Aseguró que, por entonces, trabajaron para cumplir con ese cometido y lograron su objetivo de transformar la realidad política española.
En el plano político y judicial, el líder popular cuestionó la situación actual, subrayando que el país padece, según sus palabras y reproducidas por Europa Press, descrédito internacional y desazón interna. Feijóo afirmó que los índices de calidad democrática en España han retrocedido hasta ubicarse, en su opinión, por debajo de países como Ruanda o Botsuana. Criticó directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al sugerir que el “sanchismo” está bajo investigación por más de una docena de delitos. Con respecto a la corrupción, Feijóo puntualizó que Sánchez “no es un damnificado de la corrupción de su alrededor” sino, en sus palabras, “un encubridor, un cómplice o un colaborador”.
Durante su intervención recogida por Europa Press, Feijóo dirigió un mensaje a la ciudadanía acerca del futuro inmediato del país. Sostuvo que, a pesar del contexto actual, “los españoles pueden volver a hacerlo” como en 1978, cuando la sociedad asumió el reto de impulsar un proceso constitucional. Según el presidente popular, España enfrenta una misión histórica por la división derivada de un gobierno irresponsable, la corrupción en las instituciones y la degradación de los estándares democráticos, situaciones que, en su valoración, requieren una respuesta urgente.
En el cierre de su discurso, Feijóo aseguró, según consignó Europa Press, que la población está impulsando un proceso de cambio y exhortó a los partidos políticos a no defraudar las expectativas ciudadanas. “Los ciudadanos están empujando y haciendo su parte para el cambio”, dijo el presidente del PP, y se mostró convencido de que la situación de decadencia política e institucional cesará cuando España disponga de un nuevo Gobierno y un presidente que, bajo su perspectiva, se dedique exclusivamente a los intereses de la población. Sentenció que “el Gobierno actual no tiene remedio”, aunque defendió la posibilidad de una recuperación cuando la ciudadanía tenga la oportunidad de elegir de nuevo.


