Madrid, 13 feb (EFE).- Felipe VI ha asegurado este viernes en el homenaje al jurista Francisco Tomás y Valiente, asesinado hace 30 años por ETA, que cuesta creer que todavía haya quien justifique y no condene el terrorismo y ha destacado que la memoria no es una forma de revancha ni una rémora sino "un deber cívico".
Treinta años después de este asesinato, -ocurrido el 14 de febrero de 1996, cuando un miembro del comando Madrid de ETA disparó tres tiros a Tomás y Valiente en su despacho de la facultad, donde impartía clases-, los reyes han presidido en la Universidad Autónoma de Madrid este homenaje.
Tomás y Valiente fue además profesor de Felipe VI cuando cursó estudios en esta Universidad (1988-1993), un maestro al que ha recordado con admiración y gratitud en su discurso.
"Su figura invitaba a acercarse, pero escucharle, leerle y conocer su trabajo me hacía sentir 'pequeño', no por altura, sino por hacerme consciente de tanto que me faltaba por saber y comprender. Talla de hombre de leyes, talla de conocedor profundo de nuestra historia y talla de maestro y servidor público", ha rememorado el jefe del Estado, quien ha hecho una semblanza de su admirado profesor.
El rey se ha referido a los tiempos "muy duros" y la barbarie en forma de goteo de atentados de la banda terrorista ETA y cómo aún así el asesinato de un profesor en su despacho de la facultad causó una enorme conmoción: "Fue un acto de singular brutalidad, de sinrazón sin límites, orientado a sembrar el terror en estado puro".
Porque -ha agregado Felipe VI- "cuando se elige la violencia frente a la palabra, el objetivo es matar la convivencia, esto es, cercenar la libertad y sembrar el odio que impide la comprensión de aquél que piensa distinto", objetivo de un terrorismo "tan totalitario e inhumano que cuesta creer que todavía hoy haya quien lo justifique y no lo condene".
"Debemos nuestra convivencia democrática" a personas como Francisco Tomás y Valiente, que ha citado también a Ernest Lluch y Manuel Broseta, a Gregorio Ordóñez, a Miguel Ángel Blanco, a José Luis López de Lacalle, a Fernando Múgica, a Alberto Jiménez Becerril y su mujer, Ascensión García, a Carmen Tagle o Manuel Rivera.
Y ha recordado también a los centenares de servidores públicos y a civiles, niños incluidos, que fueron las 853 víctimas mortales reconocidas de la banda terrorista, además de subrayar que muchos de estos asesinatos siguen sin resolverse pese al tiempo transcurrido.
Por eso, ha destacado que hay que recordarlas a todas porque "la memoria no es una forma de revancha, ni una lista inagotable de agravios, ni una rémora para el progreso. La memoria es un deber cívico".
"No podemos convivir, sin la memoria", ha insistido Felipe VI, quien ha considerado que es una lección que los jóvenes, que afortunadamente no vivieron esa España, deben aprender y tener siempre muy presente.
También ha recordado el rey las miles de personas que se manifestaron tras el atentado por las calles de Madrid con las manos pintadas de blanco, la confirmación "de que la sociedad española había optado rotundamente por el camino de la paz, del diálogo, de la no violencia".
En el acto celebrado en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la universidad, su rectora, Amaya Mendikoetxea, ha subrayado también el movimiento de las "manos blancas" surgido tras el asesinato: la defensa serena de la democracia, una reacción sin precedentes contra ETA.
El legado de Tomás y Valiente sigue siendo necesario y su figura es de "rabiosa" actualidad, ha indicado la rectora, que ha destacado la necesidad de que los estudiantes de hoy recojan el testigo de la memoria. Porque "cuando resurgen discursos totalitarios conviene recordar que la democracia no es irreversible, se construye cada día".
Antes, los reyes han visitado la exposición 'In Memoriam Tomás y Valiente. 1996-2026' en la misma Facultad de Derecho, dedicada al recuerdo de quien fuera catedrático de Historia del Derecho de la UAM entre 1980 y 1996, además de segundo presidente del Tribunal Constitucional.
La primera parte de la exposición está dedicada a la trayectoria de Tomás y Valiente, y la segunda, a las reacciones tras su asesinato.El recorrido incluye además una instalación que reproduce el despacho del profesor con sus estanterías originales, donde se pueden ver los impactos de las balas del atentado.
Un acto al que han asistido tres de los hijos de Tomás y Valiente, además del presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido, la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo; o el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Los reyes, junto con Francisco, Ana y Carmen Tomás y Valiente han realizado posteriormente una ofrenda floral, tras lo que se ha guardado un minuto de silencio en recuerdo del jurista. EFE
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