Felipe González reprocha falta total de autocrítica del PSOE tras las derrotas y votará en blanco en las generales

Durante un encuentro en Madrid, el ex jefe del Ejecutivo criticó a los principales partidos españoles por la ausencia de autocrítica y descartó respaldar a cualquier formación, afirmando que optará por no apoyar ninguna lista en la próxima cita electoral

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Durante un desayuno informativo en el Ateneo de Madrid, Felipe González descartó cualquier respaldo a formaciones políticas en las próximas elecciones generales y anunció que votará en blanco, una decisión sustentada en la falta de identificación con los actuales candidatos. Esta declaración llegó luego de una valoración sobre el clima político español y la gestión de los principales partidos, según informó el medio.

El ex presidente del Gobierno hizo énfasis en la “ausencia total de autocrítica” del PSOE tras los resultados adversos en los comicios de Aragón y Extremadura. Según consignó el medio que cubrió el evento, González apuntó que en Aragón el PSOE igualó uno de los peores registros de su historia y entiende que ese patrón podría repetirse a escala nacional. "Esto es lo que va a pasar en España, por el camino que vamos no se evita", sostuvo González, en referencia al pronóstico electoral si el partido no revisa a fondo su estrategia y resultados.

González centró su análisis en la respuesta del PSOE a las derrotas señaladas, pero también dirigió críticas al Partido Popular. Según publicó el medio, el ex presidente observó una carencia similar de autocrítica en el PP, y atribuyó al líder nacional Alberto Núñez Feijóo la falta de un proyecto definido más allá de buscar el reemplazo de Pedro Sánchez en la presidencia del Gobierno. En este contexto, el expresidente manifestó su distancia respecto a la política actual, asegurando que los candidatos que concurren en los próximos comicios no le representan.

Respecto a los posibles pactos poselectorales, González deslizó que no pactaría con Vox, aunque subrayó igualmente una oposición firme a cualquier acuerdo con Bildu, una postura que contrapuso al actual respaldo del PSOE a esa formación. De acuerdo con declaraciones recogidas por el medio durante el encuentro, el ex presidente remarcó que tampoco apoyaría “ni de broma” una alianza como la que mantienen ahora los socialistas con Bildu.

Felipe González compartió también sus propuestas para revertir el avance de opciones como Vox. Según reportó el medio, planteó que el ascenso de fuerzas de ultraderecha solo puede contenerse mediante la mejora del funcionamiento del país, con énfasis en el fortalecimiento de los servicios públicos y la política de vivienda. Para González, el malestar ciudadano tiene raíces en problemas concretos de gestión, y considera que las soluciones estructurales y tangibles limitarían el atractivo de discursos como los que propone Vox.

En relación con su decisión personal de votar en blanco, González argumentó que ningún candidato actual representa sus principios ni expectativas, lo que le lleva a desvincularse activamente de la campaña a favor de ninguna lista ni de la promoción del voto en blanco, pese a considerar que tendría pleno derecho a hacerlo. El medio destacó que el ex presidente enfatizó su voluntad de no incidir en el proceso electoral más allá de su posicionamiento público.

De acuerdo con lo señalado durante el evento, González atribuyó parte del estancamiento electoral a la falta de debate interno y cuestionamiento en el seno de los partidos mayoritarios. Su análisis de la situación del PSOE tras las derrotas recientes incluyó un llamado implícito a la reflexión sobre la estrategia política y la renovación de propuestas, al remarcar que la inacción ante los resultados adversos podría consolidar el debilitamiento electoral en futuras citas con las urnas.

El ex presidente ubicó la solución a la pérdida de apoyo en respuestas a los problemas cotidianos de la ciudadanía, según resaltó el medio que cubrió la intervención. González aconsejó reorientar el enfoque hacia el fortalecimiento de los servicios públicos, especialmente sanidad y educación, y diseñar una política de vivienda capaz de ofrecer certidumbre y oportunidades para la población, elementos que considera determinantes para recuperar confianza y reducir el avance de formaciones como Vox.

A lo largo de su intervención, González insistió en que la mejora de la vida diaria de los ciudadanos es el camino para enfrentar el actual desencanto político y frenar la expansión de fuerzas de la extrema derecha. Esta perspectiva, detalló el medio, introdujo una dimensión práctica a su diagnóstico sobre la situación de los partidos tradicionales y sus desafíos ante las próximas elecciones generales.

Finalmente, el ex presidente cerró su participación reafirmando su posición de neutralidad activa, reiterando que votará en blanco y no se alineará con ninguna candidatura. El medio que cubrió el desayuno informativo subrayó la distancia que González quiso marcar con la actual clase política y el modo en que los partidos han gestionado tanto los logros como los reveses de los ciclos electorales recientes.