
En diciembre de 2023, agentes de la policía realizaron registros en la vivienda principal del acusado y en el domicilio de su madre, incautando una escopeta sin marca con modificaciones importantes en el cañón, considerada un arma prohibida, además de una escopeta adicional y cuatro cartuchos de arma larga de fuego, cuya posesión exige licencia tipo E o F. Tal como informó Europa Press, el principal acusado carecía de licencia para estas armas de fuego, situación que agrava las imputaciones por tenencia ilícita de armas.
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla celebrará este martes, 10 de febrero, la vista oral contra un hombre acusado por el Ministerio Público de dos delitos de homicidio en grado de tentativa y un delito de tenencia ilícita de armas. El fiscal sostiene que el sospechoso intentó matar a su vecino en dos hechos distintos ocurridos con menos de un mes de diferencia, empleando en cada uno métodos diferentes: primero una escopeta y, posteriormente, un arma blanca de grandes dimensiones.
De acuerdo con el escrito provisional recogido por Europa Press, el primer intento se produjo en junio de 2023, durante la medianoche, cuando, tras enfrentamientos previos de origen desconocido, el acusado, impulsado por una animadversión manifiesta y con la intención expresa de acabar con la vida de su vecino, se dirigió hasta la vivienda de este último. Portaba para ello un arma de fuego, tipo escopeta o similar, con munición semimetálica destinada a la caza. Al llegar ante la casa, disparó dos veces: el primer tiro impactó en la parte exterior de la fachada, mientras que el segundo atravesó la puerta de acceso, para luego golpear una pared interna del baño. No se produjeron heridos, pero sí daños materiales en la vivienda tasados en 363 euros.
Europa Press detalló que en julio de 2023 se registró el segundo incidente: el acusado, acompañado de un cómplice también procesado, se cruzó en la vía pública con la presunta víctima. Sin pronunciar palabras, atacó a la persona con una katana, dirigiendo numerosos golpes al torso. La reacción de la víctima, que utilizó sus brazos y manos para protegerse, evitó que el ataque resultara fatal, aunque sufrió lesiones en los antebrazos y puños. El acompañante alentó activamente la agresión, impidiendo que la víctima pudiera huir y vociferando órdenes tales como "mátalo, mátalo".
Durante el procedimiento, la Fiscalía subraya que el principal procesado carecía de la licencia preceptiva para el porte y uso de armas largas, considerando que la escopeta localizada en su domicilio y modificada constituye un arma prohibida según la legislación vigente. Estas circunstancias han motivado la suma de una acusación adicional por tenencia ilícita de armas.
El Ministerio Público considera que los hechos configuran dos delitos de homicidio en grado de tentativa y uno de tenencia ilícita de arma larga modificada. Para el principal acusado, solicita una condena de dieciocho años de prisión: ocho años por cada uno de los delitos en grado de tentativa y dos años más por la posesión ilícita de armas de fuego. Para el segundo acusado, el fiscal pide una pena de ocho años de cárcel, en calidad de cooperador necesario en el segundo delito de homicidio en grado de tentativa.
La audiencia programada determinará la responsabilidad penal de los acusados, cuyas actuaciones han sido recogidas por el Ministerio Público en una investigación que detalla tanto el móvil atribuido a una enemistad personal como el uso de medios peligrosos y sin licencia para atentar contra la vida de la presunta víctima. La instrucción del caso ha incluido la incautación de las armas utilizadas en los hechos y la cuantificación de los daños materiales causados en el primer incidente. Según información de Europa Press, el caso se presenta en la Audiencia Provincial aduciendo la gravedad de las acusaciones y las consecuencias asociadas a la utilización de armas prohibidas y la reiteración en los intentos de agresión contra una misma persona en escenarios separados por pocos días.

