Vino en lata o elaborado con uva helada: las bodegas buscan mercado tirando de innovación

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Juan Javier Ríos

Barcelona, 7 feb (EFE).- La apuesta por vender vino en lata, botellas que rozan los 1.000 euros de valor, bodegas con su propia Denominación de Origen o vino elaborado con uva de hielo son algunas de las curiosidades e innovaciones por las que apuesta un sector que esta semana ha mostrado lo mejor en el salón Barcelona Wine Week.

Hasta la cita ha acudido Rubén Montero, enólogo y propietario de Bodegas Valdesneros, ubicadas en Torquemada (Palencia) y pertenecientes a la DO Arlanza, quien ha aprovechado para mostrar su vino "Amantia", elaborado con uvas tempranillo vendimiadas tras las primeras heladas del invierno.

Exponer a estas uvas a heladas conlleva que una parte de ellas se pasifiquen y les entre el hongo botrytis, unos procesos que consiguen darle "complejidad" a este caldo, según ha contado a Efeagro.

Esa congelación reduce el agua de la uva y concentra los azúcares, que fermentan parcialmente, gracias a todo lo cual consiguen este vino dulce, de color ámbar y con toques de uva pasa y miel del que suelen producir entre 1.300 y 1.600 botellas.

Entre las novedades de esta BWW, ha destacado la apuesta que Jordi Montserrat y su hermano Josep (bodegas Àrid Vins) están haciendo por la venta de espumosos en lata, con salida especialmente en el mercado sueco, donde están teniendo buena acogida.

Ahora buscan despuntar en España, donde el cliente aún es reacio a consumir vino enlatado, aunque ha avanzado que ya tienen ventas en algunos hoteles y terrazas.

En todo caso, confían en la demanda de las nuevas generaciones porque los jóvenes están abiertos a "nuevas formas de consumo" y en contextos más informales, como puede ser durante una salida al campo.

Curiosa también es la historia que atesora la bodega Finca Río Negro, en Cogolludo (Guadalajara), porque la singularidad de su producción a mil metros de altura y en pleno parque natural Sierra Norte de Guadalajara le han valido para conseguir, hace menos de un año, la creación de la DOP de vino de pago Río Negro.

Víctor Fuentes es su director comercial y su bodega familiar ha recuperado la tradición vitivinícola que se había perdido en esta zona de vendimia tardía donde se consiguen unos caldos con "equilibrio" entre "madurez alcohólica, fenólica, aromática y gustativa" derivados de una uva que madura "mucho más pausada" debido al "contraste térmico".

Son unos vinos artesanos, en ecológico y de una calidad "excepcional" obtenidos gracias a 44 hectáreas de viñedo que dan para conseguir hasta 160.000 botellas cuyo principal destino es el mercado nacional.

En Briones (La Rioja) tiene su sede Finca Allende y Finca Nueva, unas bodegas familiares lideradas por Miguel Ángel de Gregorio que tienen producciones "muy limitadas" de marcas como Aurus, Calvario o Mingortiz, por lo que hay más demanda que oferta, según ha apuntado.

Una de sus "singularidades" es que toda su producción de vino procede de uva de sus propios viñedos, algo que "no es habitual en Rioja" y que hace a estos caldos "únicos e irrepetibles", ha reseñado.

Venden en España y en otros 62 países y algunas de sus botellas, como las de la marca Marure, salen de bodega a 300 euros pero en su proceso de distribución pueden llegar a cerca de 1.000 euros al ser "escasos y haber reventa", si bien recuerda que también pone en el mercado botellas de otras marcas a 25-30 euros.

Ha sido una semana dedicada al vino en este salón en el que sagas familiares como éstas han expuesto sus vinos y han informado de cómo vinculan tradición y territorio a la innovación para no quedarse atrás en un mercado competitivo y globalizado. EFE

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