El primer Benidorm Fest desligado de Eurovisión se viste de gala confiado en su futuro

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Javier Herrero.

Benidorm (Alicante), 7 feb (EFE).- Benidorm Fest 2026, la quinta edición del concurso musical levantino y la primera que se celebra desligada de Eurovisión, se ha vestido de gala este sábado tras desplegar su alfombra fucsia para recibir a sus 18 participantes con las mismas ganas o más que si el destino final fuese Europa.

"Yo ya acepté esto como un festival con un premiazo y no lo tengo ligado a Eurovisión. Que sea así este año no lo hace ni más grande ni más pequeño pero sí creo que los artistas probablemente lo disfruten más sabiendo que no hay ese peso", ha subrayado el actor, guionista, director de cine y ahora también presentador Javier Ambrossi, uno de los encargados de conducir las galas.

Para su compañera en esas labores de conducción, Inés Hernand, "atendiendo a los datos de rechazo de la mayor parte de la población española al genocidio en la Franja de Gaza" cree que "la gente va a recibir bien este Benidorm Fest".

"Habrá algún sector que le fastidie no ir a Eurovisión", ha admitido, pero se ha mostrado optimista ante la premisa de que "se va a consumir exactamente igual". "Y las 890 propuestas que se han presentado este año avalan al propio festival", ha alegado.

En el desfile de celebridades y aspirantes son muchos, como el grupo Kitai, los que a preguntas de EFE se han mostrado de acuerdo con la decisión tomada por RTVE de no participar este año en la gran final de Viena el próximo mes de mayo, por primera vez en 64 ediciones, por la presencia de una delegación israelí en el concurso.

También han sido muchos los que han reconocido que este formato en el que Benidorm Fest ya no es la pasarela a Eurovisión por parte de España les beneficia y hace ver el festival alicantino de otra manera.

"Una canción como la nuestra no me la imaginaría en un contexto eurovisivo", ha confesado Dora junto a su compañero Marlon Collins ante las opciones de su experimental 'Rakatá', que "es dinamita, como un emoji de melocotón y fuego". "Al no estar Eurovisión en el plano, te fijas más en las canciones y en lo que presentamos cada uno", dice esta artista del clan Bosé.

De la misma opinión es la mexicana María León, una de las artistas que ha cruzado el Atlántico para participar. Según ella, tiene la ventaja también de que "todos los esfuerzos quedan aquí concentrados porque es el punto final".

"Yo viví un poco el primer año y este estoy viendo un despliegue que me hace sentir que estoy en Eurovisión", ha comentado su compañera, la española Julia Medina, con la que canta 'Dos damas y un vagabundo'.

También Asha, que postula 'Turista' a la victoria, ha considerado que esta coyuntura juega a favor de Benidorm, que además en esta quinta edición ha crecido para celebrar su quinto aniversario: "Es un motivo para verlo este año porque está siendo increíble".

Para reivindicar precisamente la importancia de recuperar el legado del viejo Festival de la Canción de Benidorm, nadie mejor que Izan Llunas, otro de los aspirantes y nieto de Dyango, quien se hiciera con la victoria aquí mismo en un concurso similar hace 50 años.

"Me ha dado solo un consejo y es 'gana'", ha dicho entre bromas tras restarle importancia al hecho de que desde aquí no pueda aspirar a participar en Eurovisión como hizo su padre, Marcos Llunas. "Ya será otro año. Benidorm Fest es el festival más grande de España y a mí me encanta, soy un fanático", ha remachado.

Tampoco Mikel Herzog Jr podrá seguir desde aquí los pasos de su progenitor, otro exrepresentante de España, aunque su apuesta -ha dicho- es hacer despegar su propia carrera en un "festival con entidad propia" como este. "Hemos de darle el valor que merece, porque hay mucha gente trabajando en ello con muchas ganas y mucha inversión", ha aseverado. EFE

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