Marta Abengochea (IU-Sumar) alerta de la sustitución de valores y principios democráticos por el trumpismo

Abengochea denuncia una ofensiva reaccionaria que pone en peligro derechos fundamentales, reclama medidas urgentes en vivienda y servicios sociales y advierte del avance de discursos de odio, exclusión y recortes en políticas públicas en Aragón

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Abengochea ha señalado que en el año 2026 Aragón se enfrentará al escenario de tener más universidades privadas que públicas, una tendencia que, según su perspectiva, también se reflejará en la Formación Profesional. Sus palabras advierten acerca de un aumento de la desigualdad derivado del encarecimiento de la vivienda, que afecta tanto a la juventud como a la clase trabajadora, cuyo acceso a un hogar se complica dado el aumento del 54 por ciento en el precio de la vivienda. Según informó el medio de comunicación, Abengochea hizo estas declaraciones durante el mitin central de IU-Sumar en la campaña de las elecciones autonómicas del 8 de febrero en Aragón, centrando sus críticas en la actual gestión pública y alertando sobre las consecuencias de políticas que, a su juicio, sustituyen los valores republicanos y democráticos por discursos de odio y exclusión.

De acuerdo con el medio citado, la candidata de IU-Sumar denunció en su intervención el “riesgo de sustitución de justicia y cooperación por el trumpismo, el odio y la exclusión”. Subrayó que desde su formación la respuesta no pasa por hablar de polarización sino de “antifascismo”, planteando una posición categórica: “al fascismo ni agua, ni aire para respirar”. En ese contexto, remarcó el carácter alternativo y tajante de la propuesta defendida durante la campaña y mostró su intención de mantener esta línea en la política aragonesa.

Entre los temas principales de su discurso se situó la defensa de la vivienda como derecho fundamental. Según consignó el mismo medio, Abengochea vinculó el incremento de precios a la situación de la juventud y la clase trabajadora, instando al presidente del Gobierno de Aragón y candidato del PP, Jorge Azcón, a cumplir con la normativa estatal, declarar zonas tensionadas y limitar el precio de los alquileres. Indicó que la defensa de lo público debe constituir el eje central del debate, argumentando que solo la acción colectiva puede garantizar la protección en tiempos de crisis, en contraste con los discursos que abogan por dejar en manos exclusivas de la sociedad la solución de los problemas.

La situación de la sanidad pública fue otro de los aspectos destacados. En su intervención, Abengochea arremetió contra el proceso de privatización que, en su opinión, justifica la externalización de servicios al no cubrir plazas en el sistema público. Según detalló el medio, la candidata ejemplificó la carencia de personal médico tanto en entornos urbanos como rurales, y criticó la asignación de 20 millones de euros a conciertos con el sector privado mientras que los centros públicos presentan un deterioro que consideró evidente.

Con respecto al medio rural, Abengochea afirmó que la defensa de los servicios públicos resulta esencial, más aún en localidades donde otros agentes privados no llegan. Hizo referencia directa a Almohaja y cuestionó la relevancia de los centros privados en zonas afectadas por la despoblación, resaltando la importancia de mantener y reforzar los servicios públicos como mecanismo de garantía de derechos en entornos rurales.

De acuerdo con la cobertura del medio de comunicación, la candidata también se refirió a la situación de la juventud aragonesa, describiendo realidades marcadas por precariedad laboral y vital, así como por tasas significativas de pobreza, con un 24 por ciento de infancia en situación de pobreza, cuatro puntos más que en periodos anteriores. Destacó la preocupación de los jóvenes por la falta de futuro y la crisis ambiental, reclamando medidas urgentes en salud mental, como el aumento del número de psicólogos y mayor frecuencia de citas, además de duplicar el presupuesto destinado a políticas sociales.

Abengochea abordó además el sistema de cuidados, señalando que recae principalmente sobre las mujeres y requiere una restructuración profunda para considerarse parte esencial de la economía productiva. Sostuvo que el funcionamiento del sistema capitalista depende de ese trabajo de cuidados, y planteó que desde ese ámbito puede impulsarse un modelo de convivencia más solidario.

Respecto a las protestas del ámbito agrario, la representante de IU-Sumar advirtió sobre las amenazas a las explotaciones familiares a raíz del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que considera perjudicial para los agricultores, y denunció un recorte del 20 por ciento en la Política Agraria Común. Según advirtió Abengochea, dichos recursos estarían siendo redirigidos a fines militares, lo que, según su visión, pone en riesgo la viabilidad del sector primario aragonés.

En cuanto al modelo productivo, la candidata defendió la necesidad de apostar por autónomos, pequeñas y medianas empresas, la economía social, y la inversión en ciencia e investigación. Criticó los macroproyectos de energías renovables sin planificación, control o supervisión, y cuestionó también la proliferación de macrocentros de datos, asegurando que consumen energía necesaria para sostener el tejido productivo local y retiran recursos que deberían quedar en Aragón mediante la contribución fiscal regular, al contrario de lo que ocurre con algunas multinacionales.

El discurso de Abengochea incluyó una referencia a la clase trabajadora en sentido inclusivo, insistiendo en la necesidad de preservar la identidad colectiva frente a tendencias individualistas, y defendiendo el valor de la sociedad como espacio de construcción de derechos y oportunidades.

Antes del cierre del mitin, la coordinadora general de Sumar, Lara Hernández, intervino recordando su experiencia en defensa de los derechos humanos en Zaragoza hace doce años. Explicó que la campaña se centra en el “valor de la gente”, aludiendo al esfuerzo cotidiano de quienes enfrentan dificultades y luchan por los servicios públicos. Hernández puso énfasis en la existencia de un número importante de aragoneses, sesenta mil, que enfrentarán el vencimiento de sus contratos de alquiler durante el año y subrayó que la inseguridad habitacional genera miedo e impide una vida estable. Apuntó directamente a los “fondos buitre” y grandes multinacionales como responsables de la especulación inmobiliaria y alentó al PSOE a intervenir en el mercado de la vivienda ante lo que calificó como una emergencia nacional.

Otra de las críticas que emergieron durante el evento fueron dirigidas a la gestión sanitaria, señalando la existencia de listas de espera y catorce urgencias cerradas en centros de salud, una situación que, conforme al discurso de Hernández recogido por el medio, se enmarca en la política aplicada en otras comunidades bajo el enfoque de “amiguetes” y selectividad en el gasto público.

Hernández situó la situación aragonesa en un contexto global, mencionando referencias como Víctor Orban o Donald Trump, y extraer una conclusión acerca de la resistencia social y el rechazo a las políticas asociadas a la ultraderecha. Mencionó la causa palestina como ejemplo de resistencia y subrayó la construcción de esperanza social a través del esfuerzo colectivo.

Tanto Abengochea como Hernández enfatizaron que IU-Sumar se presenta como una alternativa frente a la ultraderecha, las políticas conservadoras y el bipartidismo, y afirmaron que el voto a su formación representa, según su visión, una apuesta por los valores democráticos, la defensa de la vivienda como derecho y la protección de los servicios públicos.

Abengochea remarcó en el tramo final del mitin la identidad ideológica de su coalición reafirmando el compromiso con el feminismo, la acción internacional en apoyo al pueblo palestino y saharaui, y la resistencia a lo que denomina como fascismo y patriarcado. Cerró su intervención indicando la voluntad de IU-Sumar de liderar una resistencia activa contra los retrocesos en derechos fundamentales y llamó a sus simpatizantes a defender esa posición en las urnas y en la sociedad aragonesa.