Ayuso considera "adecuado" que se celebren diferentes misas por Adamuz y critica que la izquierda "no respete nada"

Isabel Díaz Ayuso defiende la realización de ceremonias religiosas en recuerdo de quienes fallecieron en el siniestro ferroviario de Córdoba y reprocha falta de tolerancia a sectores progresistas, solicitando consideración hacia las familias en duelo

Guardar

El jueves por la tarde se realizarán dos ceremonias religiosas en memoria de los fallecidos en el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba): una en la Catedral de La Almudena en Madrid, a las 19:00 horas, según confirmó la Provincia Eclesiástica de Madrid, y otra en la Catedral de La Merced al Palacio de Deportes Carolina Marín en Huelva, programada para las 18:00 horas y encabezada por el obispo Santiago Gómez Sierra. Estas celebraciones religiosas se inscriben en una ola de homenajes a las víctimas del siniestro, que ha causado conmoción en varias regiones del país.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, manifestó su opinión tras el Consejo de Gobierno celebrado en San Sebastián de los Reyes. Según reportó el medio, Ayuso consideró adecuado que se celebren distintas misas funerarias en recuerdo de quienes perdieron la vida en el accidente de Adamuz. La mandataria señaló que la decisión sobre la fecha y la hora de estas ceremonias corresponde a las familias y autoridades eclesiásticas, y no depende directamente de las administraciones políticas. Destacó que más allá de esos aspectos organizativos, la realización de misas en diferentes puntos de España resulta un gesto apropiado para despedir a los fallecidos.

De acuerdo con la información proporcionada, Ayuso dedicó un mensaje explícito de apoyo y respeto hacia todas las víctimas y sus allegados en estos momentos difíciles. La dirigente autonómica subrayó la importancia de respetar el dolor ajeno y señaló que desde Madrid se busca acompañar a las familias afectadas a través de actos simbólicos de despedida.

Tal como publicó la fuente original, en su comparecencia ante los medios, Díaz Ayuso expresó críticas hacia sectores de la izquierda, a quienes acusó de no mostrar el debido respeto hacia este tipo de manifestaciones religiosas y de duelo colectivo. Según señaló la presidenta madrileña, hay quienes "no respetan nada", en referencia a algunas posturas que cuestionan la pertinencia o la naturaleza de estas ceremonias. Ayuso pidió consideración por parte de todos los actores sociales respecto a las tradiciones y necesidades de las familias en proceso de duelo.

El medio detalló que la celebración de las misas cuenta con el respaldo de diversas instituciones eclesiásticas y pretende ofrecer un espacio para la expresión pública del duelo y el acompañamiento a los allegados de las víctimas. El accidente ferroviario en Adamuz ha generado una oleada de solidaridad en diferentes comunidades, con iniciativas orientadas a recordar a quienes perdieron la vida y brindar apoyo psicológico y social a los sobrevivientes y familiares.

Según consignó el medio citado, la Provincia Eclesiástica de Madrid confirmó la misa en La Almudena para el jueves a las 19:00 horas, mientras que el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, será responsable de la ceremonia prevista en la Catedral de La Merced al Palacio de Deportes Carolina Marín a las 18:00 horas. Esta coincidencia horaria en diferentes ciudades refleja la dimensión nacional del duelo y la voluntad de múltiples colectividades de rendir homenaje a las víctimas desde sus propios territorios.

Ayuso, en su intervención, insistió en que los actos religiosos forman parte de las formas tradicionales de despedida en la sociedad española y subrayó que deben ser respetados por todos, independientemente de posiciones ideológicas. Recalcó la importancia de evitar confrontaciones políticas en torno a acontecimientos trágicos que afectan directamente a las familias y a la sociedad en su conjunto, como reportó el medio.

La respuesta institucional a la tragedia ferroviaria ha estado marcada por los gestos de acompañamiento y reconocimiento hacia quienes sufrieron pérdidas. Estas misas se han configurado como uno de los principales espacios para canalizar el dolor colectivo y para promover la unidad en torno al recuerdo de las víctimas, según detalló la publicación.