Aceptan siete meses de cárcel por practicar un exorcismo a su hija que "estaba poseída"

La condena a prisión para los familiares se produce tras admitir la responsabilidad en los hechos, en un caso que comenzó por la acusación de detención ilegal, después de que la víctima resultara herida durante un supuesto ritual religioso

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El caso judicial que llevó a una familia de origen pakistaní a aceptar una condena de siete meses de cárcel giró en torno a la realización de un supuesto exorcismo a una joven de 27 años, hija del matrimonio acusado, quien habría decidido divorciarse poco antes de los hechos. La sanción penal se formalizó después de que los acusados reconocieran su implicación en los hechos y tras la retirada de la acusación inicial de detención ilegal agravada. Según detalló Europa Press, el procedimiento judicial se resolvió después de que la víctima optara por no comparecer ni testificar contra sus padres y su tío, evitando así la posibilidad de una condena de hasta ocho años de prisión, que era la petición original de la Fiscalía.

El proceso penal, de acuerdo con lo informado, quedó circunscrito a un delito de maltrato en el ámbito doméstico, del cual se declararon responsables tanto el padre y la madre de la joven como su tío, exsuegro de la víctima, quien actuó durante los hechos como imán. Los tres acusados acordaron la pena de siete meses de prisión, tras la reconfiguración de los cargos en la Audiencia de Jaén. Europa Press precisó que los hechos tuvieron lugar en Linares, provincia de Jaén, el 23 de enero de 2023, cuando la Policía Nacional acudió a una vivienda ante la alerta por un posible episodio de violencia de género.

Al llegar al domicilio señalado, los agentes fueron recibidos por una pareja que negó cualquier incidente dentro de la vivienda. Sin embargo, los policías percibieron gritos procedentes del interior y, una vez dentro, hallaron a un hombre de complexión robusta encima de una mujer, cubriéndole la boca para evitar que gritara y sujetándola por las muñecas. Según mencionó Europa Press, la víctima se encontraba nerviosa, llorando y con heridas visibles en diversas partes del cuerpo, incluidos brazos, rostro y labios.

La información consignada por el citado medio agrega que, al hablar con los agentes, la joven relató haber llegado desde Reino Unido tras divorciarse y, desde su regreso, sus padres la mantuvieron en la vivienda sin permitirle salir, asegurando la puerta principal. Indicó también que la retención tenía como objetivo "sacarle el demonio del cuerpo", en referencia al exorcismo que sus familiares pretendían practicarle.

Durante la vista oral en la Audiencia de Jaén, los progenitores de la joven negaron haber recurrido a la fuerza o agredir físicamente a su hija durante el ritual, indicando que el supuesto exorcismo consistía exclusivamente en la lectura de suras del Corán, acción que, según su percepción religiosa y cultural, tendría un efecto "sanador". Declaraciones del tío de la víctima, emitidas por videoconferencia desde Reino Unido, coincidieron con esta versión, negando cualquier tipo de violencia física o privación de libertad y afirmando que su intervención respondía a prácticas tradicionales de su comunidad.

Euopa Press destacó la intervención de dos agentes de la Policía Nacional, quienes corroboraron en la vista que, al ingresar en la casa, escucharon a una mujer pidiendo ayuda y observaron al tío sobre la joven, taponándole la boca y sujetándola. Constataron además que la mujer presentó lesiones en brazos y rostro. El informe médico recogido en el escrito de calificación del Ministerio Público, citado por Europa Press, detalló que la joven presentaba hematomas en el brazo derecho, mano derecha, antebrazo izquierdo y espalda, erosiones en el labio inferior y la sien derecha, y una herida inciso-contusa en la falange distal de la mano derecha.

La versión de la familia, no obstante, fue respaldada en parte por una de las hermanas de la víctima, quien testificó que su hermana no permaneció retenida todo el tiempo, pues sí salía de la casa. Europa Press especificó que este testimonio influyó en la decisión final de la Fiscalía de retirar la acusación principal por detención ilegal agravada. La víctima, por su parte, no ofreció declaración en ninguna fase judicial y tampoco interpuso acusación formal contra sus familiares.

El asunto de la posible indemnización quedó pendiente de resolución, asunto que se tratará en la fase de ejecución de la sentencia, ya que, conforme explicó la defensa de los acusados, la víctima no reclama compensación económica alguna. El procedimiento se cerró, según Europa Press, con la aceptación por parte de los acusados de una pena privativa de libertad de siete meses, sin pronunciamiento, al menos por el momento, sobre sanciones civiles.