IU afea al PSOE que "ha cogido el vuelo de la unilateralidad" y cree que "recogerá cable" con su propuesta de vivienda

El líder andaluz de IU descarta respaldar el decreto de incentivos fiscales del Gobierno sobre arrendamientos, reclama intervenciones más firmes y exige soluciones urgentes ante la escalada de rentes que afecta a ciudades como Málaga y Madrid

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Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida (IU), puso el foco en el incremento de los precios de alquiler en ciudades como Málaga y Madrid, detallando que estas localidades han experimentado un aumento del 70% en el arrendamiento en los últimos años. Durante un encuentro con medios en Sevilla, Maíllo señaló que no considera viable el respaldo de IU al Real Decreto sobre incentivos fiscales a propietarios anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, según informó el medio Europa Press. El dirigente de IU criticó la posibilidad de bonificar a quienes hayan elevado el precio de sus viviendas de 700 a 1.200 euros, si el incentivo solo exige que no incrementen sus tarifas actuales, argumentando que tal medida normaliza e incentiva aumentos previos en el coste del alquiler.

De acuerdo con Europa Press, la propuesta gubernamental genera discrepancias abiertas en el seno del Ejecutivo liderado por PSOE y Sumar. Maíllo identificó lo que calificó como un giro hacia la unilateralidad por parte del Partido Socialista, ejemplificando este cambio en la forma de presentar la política de vivienda actual respecto a etapas anteriores del gobierno de coalición. Expuso que, en una fase previa, las decisiones se comunicaban con una imagen de consenso entre ambas formaciones gobernantes, mientras que ahora desde el PSOE se lanzan iniciativas sin consulta previa a sus socios, generando situaciones que consideró problemáticas para el desarrollo unitario de políticas públicas.

El anuncio de Sánchez sobre los incentivos fiscales a propietarios que mantengan estables los arrendamientos suscitó la oposición de Sumar e IU, reportó Europa Press. Maíllo explicó que Sumar no va a respaldar el decreto en su forma actual y condicionó su eventual viabilidad a una revisión a fondo del texto. Matizó que el Real Decreto "o se modifica, o no va a salir" adelante en el Congreso, indicando que no es posible respaldar una propuesta que asimila situaciones heterogéneas y que no introduce distinciones entre diferentes tipos de caseros.

En relación a la evolución de la situación, Maíllo expresó, citado por Europa Press, su percepción de que el PSOE podría rectificar su postura, y consideró que la propuesta del Ejecutivo resultó "precipitada". Destacó que esa precipitación provocó la apertura de un debate público en torno a la vivienda, del que espera surjan propuestas alternativas que reflejen una mayor proporcionalidad y adecuación a las circunstancias del mercado inmobiliario.

Además, el dirigente de IU presentó una serie de demandas específicas vinculadas a la regulación de los alquileres en España. Planteó la necesidad de establecer un límite máximo para los precios de arrendamiento y de llevar a cabo una intervención directa en el mercado inmobiliario, argumentando que las medidas actuales resultan insuficientes frente al incremento continuo de las rentas en muchas ciudades. También propuso prohibir la adquisición masiva de viviendas por parte de fondos de inversión y restringir la venta de propiedades a casos donde el uso final garantice su función habitacional.

En lo que respecta a la promoción de vivienda pública, Maíllo rechazó lo que describió como el modelo del presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, dirigente del Partido Popular Andaluz, apuntando que "hace viviendas públicas a 250.000 euros". Según Europa Press, defendió la creación de un parque público de viviendas que permita ofrecer alquileres a precios accesibles, insistiendo en que los nuevos desarrollos deben orientarse a dar respuesta a las necesidades reales de la población en materia de acceso a la vivienda.

Maíllo enfatizó la importancia de distinguir entre pequeños propietarios y grandes fondos o activos financieros, reiterando la crítica a la equiparación de ambos sectores en la propuesta del Gobierno y solicitando medidas más estrictas para regular la actividad especulativa en el mercado del alquiler. Argumentó, según consignó Europa Press, que los fondos dedicados a adquirir múltiples viviendas para destinarlas más tarde al arrendamiento deben ser objeto de especial regulación para frenar dinámicas que considera lesivas para el acceso a la vivienda y la contención de precios.

Durante su intervención en Sevilla, Maíllo abordó la situación dentro del gobierno de coalición, relativizando la existencia de diferencias entre sus miembros. Consideró que es habitual que en un gobierno integrado por partidos distintos se produzcan desacuerdos, pero insistió en la necesidad de abordar las políticas públicas de modo coordinado, y no mediante anuncios o iniciativas unilaterales.

Por último, Maíllo hizo alusión a episodios previos de distanciamiento en el seno del Ejecutivo, como la respuesta al ataque de Estados Unidos contra Venezuela, asegurando que las posiciones iniciales del Gobierno han sido modificadas gracias a las presiones internas de los socios de coalición, según publicó Europa Press. Utilizó este ejemplo para sugerir que, en su opinión, el actual debate sobre alquileres podría acabar con una corrección de la propuesta por parte del PSOE, adaptando la normativa para responder mejor al problema del acceso a la vivienda y la escalada de precios en el sector inmobiliario.