Gobierno de Ayuso insiste en la "nueva traición" y la "ruptura de la solidaridad" del pacto de financiación Sánchez-ERC

El responsable autonómico Carlos Novillo condenó el pacto financiero entre el Ejecutivo central y ERC, señalando que atenta contra la equidad y unidad del país y advirtiendo posibles pasos judiciales para frenar esta reforma que afectaría a Madrid

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Durante un acto en memoria de un bombero fallecido en Alcorcón, Carlos Novillo, consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, expresó que el acuerdo entre el Ejecutivo central y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) representa, a su entender, una ruptura en el principio de solidaridad financiera entre territorios. Novillo resaltó que la Comunidad de Madrid no descarta iniciar acciones legales para intentar frenar esta reforma, a la que atribuye consecuencias directas para los madrileños. Según informó la agencia Europa Press, estas declaraciones se produjeron en el contexto de la reacción política regional frente al anuncio del pacto de financiación autonómica para Cataluña.

De acuerdo con Europa Press, el representante del Gobierno madrileño insistió en definir el entendimiento alcanzado por el presidente Pedro Sánchez y ERC como una “nueva traición”, acusando al presidente del Gobierno central de priorizar intereses personales y políticos sobre la equidad territorial. Para Novillo, “esto no sucede en ningún país del mundo”, y aseveró que los acuerdos permiten el acceso de ERC a recursos públicos y al control político de la administración central, al abrir “las puertas de Moncloa” y “la caja de caudales” a esta formación. El consejero regional asoció el pacto a una estrategia para mantener el apoyo parlamentario necesario y, por extensión, la continuidad del Gobierno liderado por Sánchez.

Según las declaraciones recogidas por Europa Press, Novillo afirmó que este pacto es una “demostración” de la disposición del jefe del Ejecutivo a “vender a todos por seguir un día más en la Moncloa”. El consejero también aludió a la reacción de miembros del propio Partido Socialista, en especial la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien se sumó a las críticas por lo que considera una alteración del equilibrio financiero entre comunidades autónomas.

El medio Europa Press detalló que las objeciones expresadas por Novillo no son aisladas en el ámbito político madrileño. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, advirtió que la ausencia de una transferencia adecuada de recursos desde las comunidades con mayor capacidad económica hacia aquellas con menos desarrollo y mayores necesidades de apoyo puede derivar en una situación de “quiebra de la solidaridad y del equilibrio”. Esta posición, compartida por diversos dirigentes del Partido Popular en Madrid, expone la preocupación por la posible erosión del actual modelo de reparto de fondos públicos y la alarma respecto al impacto que ello tendría sobre el conjunto del país.

En el contexto de estas declaraciones, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció la disposición de su Gobierno para analizar la viabilidad de emprender medidas legales. Según consignó Europa Press, el Ejecutivo regional está estudiando actuaciones judiciales orientadas a bloquear o revertir la propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica, bajo el argumento de que resultaría nociva para los intereses de los madrileños.

Europa Press informó que el fondo del debate político se centra en la interpretación del principio de solidaridad interterritorial, que, en opinión de los cargos citados, podría verse comprometido si prospera una reforma que limite la transferencia de recursos entre comunidades autónomas. Este principio, según remarcaron los portavoces regionales, constituye una de las bases fundamentales del modelo de Estado y de la distribución equitativa de servicios y recursos.

El acuerdo entre el Gobierno central y ERC fue presentado como una modificación del modelo de financiación autonómica que, de prosperar, otorgaría mayores capacidades a Cataluña para gestionar sus propios ingresos fiscales y algunas de sus competencias administrativas. Según reportó Europa Press, representantes de la Comunidad de Madrid y otros críticos del pacto consideran que este tipo de acuerdos fragmenta el esquema nacional de reparto y puede contribuir a la desigualdad en la prestación de servicios públicos fundamentales.

La polémica generó una oleada de declaraciones y posicionamientos por parte de figuras políticas tanto dentro como fuera del ámbito regional. Europa Press recogió la reiteración, por parte del Gobierno madrileño, de su rechazo a una reforma que, entienden, no beneficiaría ni al conjunto de la ciudadanía ni al balance general del Estado en materia de solidaridad. En este contexto, las críticas al acuerdo se enmarcan tanto en clave política nacional como en el debate más amplio sobre la cohesión territorial y la distribución de los recursos públicos en España.