Sumar asegura que Trump “avanza por la izquierda” a la ministra de Vivienda y solicita su cese por la falta de medidas contra la especulación

Alberto Ibáñez recuerda que el Congreso rechazó una propuesta similar y pide un giro urgente en la política de vivienda

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El presidente de Estados Unidos,
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la ministra de Vivienda del Gobierno de España, Isabel Rodríguez (Montaje Infobae)

El portavoz de Vivienda de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha elevado este jueves la presión política sobre el Ministerio de Vivienda tras comparar la iniciativa anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con la actuación del Gobierno español en materia de acceso a la vivienda. A su juicio, el mandatario estadounidense “avanza por la izquierda” a la ministra Isabel Rodríguez al plantear la prohibición de que los grandes inversores compren viviendas unifamiliares, y ha reclamado abiertamente su relevo al frente del departamento.

En declaraciones a la agencia EFE, el diputado de Compromís y portavoz de Sumar en esta materia ha instado al PSOE a reaccionar ante una crisis que considera enquistada. “Necesitamos una nueva ministra que impulse políticas valientes y urgentes”, ha señalado Ibáñez, quien ha recordado que el pasado mes de noviembre el pleno del Congreso rechazó su proposición de ley para impedir que las empresas adquirieran viviendas, una iniciativa que, según subraya ahora, guarda similitudes con el anuncio realizado por Trump.

La propuesta de Sumar fue tumbada con los votos en contra del PP, Vox y Junts, y con la abstención del PSOE, un posicionamiento que el portavoz considera especialmente llamativo a la luz del debate internacional sobre la especulación inmobiliaria. Ibáñez ha insistido en que su planteamiento buscaba frenar tanto la compra masiva de de inmuebles por parte de empresas, fondos buitre y sociedades, como la concentración de propiedades en pocas manos en un contexto de creciente dificultad para acceder a un alquiler.

Trump irrumpe en el debate de la vivienda

El presidente estadounidense anunció este miércoles, a través de sus redes sociales, su intención de prohibir que los grandes inversores institucionales —fondos de inversión, bancos y grandes corporaciones— sigan comprando viviendas unifamiliares en Estados Unidos. El objetivo declarado es frenar la escalada de precios y aliviar la presión sobre un mercado que se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación social y política en el país.

Trump avanzó además que llevará esta propuesta al Foro Económico Mundial de Davos, que se celebrará a finales de este mes, y que en un plazo de dos semanas presentará nuevas iniciativas relacionadas con la vivienda y la asequibilidad. Como es habitual en sus anuncios, el mandatario no detalló cómo pretende poner en marcha la medida ni aclaró de qué forma sortearía la necesaria aprobación del Congreso, un aspecto clave para que la prohibición pueda materializarse.

El presidente de Estados Unidos,
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (REUTERS/Leah Millis)

En un mensaje publicado en Truth, la red social creada por él tras su expulsión de X después de ser acusado de instigar el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, Trump apeló al imaginario del sueño americano. “Durante mucho tiempo, comprar y ser propietario de una casa se consideró la máxima expresión del sueño americano”, escribió, antes de atribuir la pérdida de ese ideal a la inflación récord provocada, según su versión, por la Administración de Joe Biden y los demócratas en el Congreso, un fenómeno que estaría afectando de manera especial a los jóvenes estadounidenses.

Reacción de los mercados

El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados financieros. Las acciones de Blackstone, el mayor fondo inmobiliario del mundo, llegaron a caer hasta un 9,3%, según datos de Bloomberg. Invitation Homes, el mayor arrendador de viviendas unifamiliares del país, perdió alrededor de un 7% de su valor bursátil tras conocerse las declaraciones del presidente.

En los últimos años, grandes fondos de inversión, bancos y corporaciones han intensificado la compra de carteras de vivienda residencial, una estrategia que ha reducido aún más la oferta disponible para particulares. En 2022, estas entidades adquirieron una de cada cuatro viviendas vendidas en Estados Unidos, de acuerdo con datos recopilados por The Wall Street Journal, un porcentaje que ha alimentado el debate sobre la especulación y el acceso a la vivienda.

La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Barbero, ha reclamado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que el Estado adquiera 25.000 viviendas que ponen a la venta fondos de inversión, por debajo del precio de mercado, con el objetivo de aumentar el parque público bajo la modalidad de alquiler asequible. (Fuente: Congreso)

La crisis de la vivienda, sin embargo, no es un fenómeno exclusivo del mercado estadounidense. El encarecimiento del coste de la vida y de los precios inmobiliarios se ha convertido en un problema estructural tanto en Europa como en otras regiones del mundo. En Estados Unidos, la subida acumulada de los precios en los últimos tres años alcanza los dos dígitos, pese a que la inflación se ha moderado recientemente.

La política monetaria también ha jugado un papel determinante. El aumento de los tipos de interés para contener la inflación ha encarecido las hipotecas y ha afectado de lleno al mercado inmobiliario, en un contexto de escasez de oferta y de demanda debilitada por la pérdida de poder adquisitivo. Hace unos meses, el propio Trump llegó a sugerir hipotecas a 50 años como fórmula para facilitar el acceso a la vivienda, una propuesta que generó controversia entre economistas y analistas.