Maíllo (IU) dice que Díaz lanzó su exigencia de remodelar el Gobierno sin consenso entre los partidos de Sumar

Enrique Santiago asegura que la propuesta de reestructurar el Ejecutivo, impulsada por Yolanda Díaz y dirigida a Pedro Sánchez, fue una decisión individual sin respaldo previo de sus aliados, y anticipa una reunión crucial para abordar la crisis abierta en la coalición

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El coordinador federal de Izquierda Unida, Enrique Santiago, prevé que la reunión urgente solicitada por los partidos de Sumar con responsabilidades ministeriales al PSOE se realice este viernes 19 de diciembre, aunque la fecha todavía no se ha cerrado completamente y existe la expectativa de que acudan representantes de alto nivel de los dos bloques de la coalición de gobierno. Este encuentro se ha convocado con el objetivo de abordar la crisis generada tras la petición de reestructuración del Ejecutivo, realizada por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, dirigida al presidente Pedro Sánchez. Según informó el medio que publica esta información, Santiago aseguró que dicha petición no fue consensuada de manera previa entre los partidos integrantes de Sumar, la plataforma política que actúa como socio minoritario en el gobierno central.

De acuerdo con lo publicado, Santiago precisó que la decisión de Díaz constituyó una iniciativa individual y no formó parte de los acuerdos adoptados en el seno de Sumar. El dirigente explicó que lo acordado previamente en la coalición era enviar un mensaje firme al principal socio del Ejecutivo, motivado por la crisis surgida a raíz de las denuncias de presunta corrupción y acoso sexual que afectan al entorno del Partido Socialista Obrero Español. Según detalló el medio, Maíllo, en una rueda de prensa telemática dedicada a analizar la situación política, subrayó que la remodelación del Gobierno “no se pactó” y calificó la propuesta de Díaz como “de su propio cuño”. Además, insistió en que las remodelaciones en el gabinete o la convocatoria de elecciones son asuntos que no se anuncian, sino que simplemente se ejecutan una vez deciden llevarse a cabo, ya que, en sus palabras, “esas cosas o se hacen o no se hacen”.

Santiago añadió, conforme recoge la fuente, que los cambios en la composición del Ejecutivo acabarán produciéndose, aunque consideró que estos no se adelantan públicamente y subrayó que, llegado el momento, las transformaciones se materializarán sin anuncios previos. En este contexto, subrayó que el foco de sus esfuerzos como grupo político se mantiene en la comisión de seguimiento de la coalición, ámbito al que corresponden los debates y las negociaciones sobre el futuro del gobierno.

Respecto a la respuesta del ministro socialista Óscar Puente a la iniciativa de Yolanda Díaz, Santiago señaló que este tipo de intercambios formales forma parte habitual de la dinámica existente entre socios en momentos de tensión. A preguntas sobre los reproches vertidos desde el PSOE hacia Díaz, el coordinador de IU consideró natural que, al plantear una propuesta, otros miembros del Ejecutivo respondan con críticas o posicionamientos contrarios, señalando que él mismo “lo interpreta dentro de la normalidad”, tal y como refleja el medio que cubrió sus declaraciones.

El medio también consignó que, sobre las expectativas de la cumbre pendiente entre PSOE y Sumar, Enrique Santiago manifestó que no contempla ningún escenario que no sea de entendimiento y acuerdos que fortalezcan la coalición. Resaltó que espera que de este encuentro surjan pasos para reforzar el programa social del Gobierno y consolidar el pacto de investidura, con la meta de completar la legislatura en curso con estabilidad y cumplimiento de objetivos políticos establecidos en el pacto de gobierno. Según reportó el medio, Santiago aboga por una solución “constructiva” que permita recomponer las relaciones internas del Ejecutivo y retomar la agenda compartida.

La crisis actual dentro de la coalición se enmarca en las reacciones a los casos que involucran a miembros o allegados al PSOE en denuncias por supuesta corrupción y acoso sexual, lo que ha generado presiones internas para una respuesta contundente tanto en el discurso político como en la acción institucional. En este contexto, la propuesta de Díaz generó un debate sobre los tiempos y formas de actuación dentro del Ejecutivo, al margen de los mecanismos tradicionales de consulta y decisión utilizados por la coalición.

Mientras la fecha definitiva de la reunión de alto nivel sigue en discusión, tanto desde Izquierda Unida como desde el resto de fuerzas políticas integradas en Sumar se espera alcanzar acuerdos con el Partido Socialista para avanzar en la gestión de la crisis y establecer los términos para una posible reestructuración del gabinete. Esto ocurre en un clima de intercambio de posturas abiertas y públicas, como reflejan tanto los pronunciamientos de los ministros socialistas como las valoraciones de los portavoces de Sumar y sus partidos aliados. Según lo detallado por el medio, la resolución de este conflicto puede incidir en el desarrollo de la agenda gubernamental y el equilibrio político de la actual legislatura.