Diversos sindicatos de profesionales sanitarios en Bulgaria han demandado que se establezca un salario mínimo de 1.550 euros para su sector, lo que implicaría duplicar el sueldo base actual y sumar sus voces a las movilizaciones que este miércoles han congregado a decenas de miles de personas en Sofía y otras ciudades del país. Esta petición de mejores condiciones laborales se integra en un marco más amplio de exigencias, centradas en la dimisión del gobierno tripartito encabezado por Rosen Zhelyazkov, la celebración de elecciones anticipadas y la denuncia de corrupción y recortes sociales. Según informó EFECOM, las manifestaciones llegan como parte de una ola de malestar social motivada por el impacto de las recientes medidas de austeridad y la influencia de figuras externas en la toma de decisiones políticas.
Desde la mañana de este miércoles, estudiantes universitarios han impulsado los primeros actos de protesta, bloqueando el tráfico alrededor de la Universidad de Sofía y de la Academia Nacional de Artes Teatrales. Más tarde, los diversos grupos se han movilizado hacia el conocido ‘triángulo del poder’ —la zona administrativa donde se ubican la sede del Gobierno, el Parlamento y la Presidencia— para confluir en una multitudinaria manifestación. El medio EFECOM detalló que el lema central de la concentración es “¡Dimisión! Fuera Peevski y Borisov del poder”, en referencia al oligarca Delyan Peevski, sancionado por EE.UU. y Reino Unido por prácticas de corrupción, y al ex primer ministro Boiko Borisov, líder del partido GERB.
De acuerdo con EFECOM, aunque ni Borisov ni Peevski ostentan cargos en el gabinete, ejercen una notable influencia en las decisiones del Ejecutivo de Zhelyazkov. Peevski, líder del partido minoritario ‘DPS-Nuevo Comienzo’, sostiene una posición clave al otorgar el apoyo parlamentario necesario para garantizar la gobernabilidad del tripartito, conformado por los partidos GERB (conservador), ITN (antisistema) y PSB (socialista). Analistas citados por el medio han señalado que la capacidad de Peevski abarca el control del sistema judicial, servicios de seguridad, numerosos medios de comunicación y sectores estratégicos de la economía de Bulgaria, país con el menor ingreso de la Unión Europea según reportó EFECOM.
Las protestas no solo se han dirigido contra la gestión del presupuesto y la estrategia económica del gobierno, sino que, según EFECOM, han cobrado un marcado carácter antigubernamental, con reiteradas denuncias públicas de compra de votos, captura de instituciones estatales y salarios bajos en diversos sectores. Un manifestante, entrevistado por la televisión estatal BNT, expresó: “Estamos hartos de corrupción, de compraventa de votos durante elecciones, de captura de instituciones, de falta de justicia, de remuneración miserable en varios sectores. Demandamos que se vaya un gobierno que roba a sus ciudadanos para favorecer a los oligarcas y a la mafia”.
El descontento también alcanza al ámbito cultural y educativo. Emanuil Tsonev, estudiante de dirección de cine y televisión, declaró ante la Radio Nacional de Bulgaria (BNR): “Hoy queremos apoyar la gran protesta que pide la dimisión del Gobierno y la devolución del presupuesto, que, aunque haya sido revisado, sigue sin ser suficiente. Nadie ha dicho que ahora debamos dejar de hacer arte, ni nada por el estilo, pero para que el arte pueda reflejar la forma en que vive la gente, la gente tiene que poder vivir bien”.
Tal como detalló EFECOM, esta manifestación corresponde a la tercera jornada nacional de protesta en los últimos días, encabezada por la coalición opositora europeísta PP-DB, que exige la dimisión inmediata del Ejecutivo y la convocatoria de elecciones anticipadas. De consumarse, serían las octavas elecciones parlamentarias en Bulgaria desde el año 2021. Originalmente, las movilizaciones pretendían evitar la aprobación del presupuesto gubernamental, pero la indignación social ha transformado el reclamo principal en el rechazo a la coalición en el poder.
Simultáneamente, los participantes han visibilizado consignas proyectadas con láser en la fachada del Gobierno, destacando frases como “Dimisión” y “La mafia fuera del poder”. La protesta en Sofía se ha desarrollado en un ambiente generalmente pacífico. Según BNT, durante esta jornada la policía arrestó a 25 personas que portaban cuchillos, petardos y otros objetos prohibidos, mientras que el evento del día primero de diciembre, marcado por disturbios, culminó con 71 detenciones.
La creciente presión responde también al escenario político de Bulgaria en la Unión Europea. De acuerdo con la más reciente medición del índice de percepción de corrupción publicada por la organización Transparencia Internacional y recogida por EFECOM, el país se ubica en el penúltimo lugar dentro del bloque comunitario, solo por delante de Hungría.
En medio de este contexto, la figura de Boiko Borisov continúa desempeñando un papel relevante. En declaraciones recogidas por EFECOM, el líder de GERB comentó: “Nos quedan 20 metros hasta la meta: la entrada de Bulgaria en la Eurozona el 1 de enero. A partir de esa fecha hablaré de dimisiones y de protestas”.
Las demandas de los participantes se orientan tanto a la reforma institucional como a la garantía de condiciones dignas de vida para la población. Los reclamos atraviesan los sectores educativo, sanitario y cultural, así como las estructuras administrativas y de justicia, en un clima de abierta desconfianza hacia las élites políticas y económicas. El seguimiento de las protestas y las respuestas gubernamentales continúan ante la expectativa de posibles cambios en el panorama político de Bulgaria, según el desarrollo de estos acontecimientos reportados por EFECOM.

