
En el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva permanecen sin programar más de 19.000 radiografías, con solicitudes que datan de hace más de dos años, lo que ilustra el aumento sostenido en los retrasos de pruebas diagnósticas en Andalucía y pone de manifiesto las dificultades en la detección oportuna de enfermedades graves en la red pública regional. Según Europa Press, esta situación de demoras crónicas no se circunscribe únicamente a este hospital ni a una especialidad médica, sino que afecta al conjunto de la sanidad pública andaluza, generando preocupación entre pacientes, organizaciones profesionales y sindicatos.
De acuerdo con Europa Press, la comunidad autónoma afronta actualmente un colapso en su sistema sanitario con cerca de dos millones de pruebas diagnósticas pendientes, entre las que figuran colonoscopias, mamografías, biopsias, tomografías y estudios cardiológicos. Los pacientes pueden llegar a esperar más de doce meses para acceder a estos exámenes, y en determinadas provincias y especialidades, el retraso puede superar los dos años. Málaga es uno de los territorios con mayor impacto: aproximadamente 5.400 biopsias solicitadas desde agosto permanecen sin programación ni fecha definida. En Córdoba, la lista de espera promedio para someterse a una colonoscopia ya excede un año. En Sevilla, el Hospital Virgen del Rocío tiene pendientes más de 1.300 mamografías y encara dificultades similares en la programación de ecografías y otros procedimientos diagnósticos. Almería y Jaén muestran problemas en el acceso a pruebas de diagnóstico por imagen y servicios de cardiología, lo que evidencia la extensión del problema a diferentes áreas de atención.
Europa Press informa que este escenario de acumulación de estudios dificulta la eficacia de los servicios de urgencias y obstaculiza la implementación de los planes de prevención y cribado sanitario en Andalucía. A todo ello se ha sumado en Cádiz el cierre del servicio nocturno de hemodinámica, generando aún más barreras para la atención cardiovascular urgente y el acceso a intervenciones inmediatas en situaciones críticas. Las demoras no solo afectan a las pruebas más demandadas sino también a la valoración clínica en consultas especializadas como dermatología o aparato digestivo, retrasando tanto la instauración de tratamientos para enfermedades de lento avance como para aquellas patologías con rápida evolución.
Organizaciones profesionales de la salud, sindicatos y asociaciones de pacientes han manifestado inquietud por el impacto de estos retrasos en la atención a la ciudadanía, según reportó Europa Press. Atribuyen el origen de la crisis a problemas estructurales: tanto la escasez de personal como la falta de equipamientos tecnológicos han propiciado la aparición de listas de espera crónicas que se extienden por especialidades y provincias. Frente a este contexto, la Junta de Andalucía anunció la intención de externalizar aproximadamente un millón de estudios diagnósticos hacia el sector privado en la próxima legislatura, con el propósito declarado de reducir las listas de espera.
Esta decisión, tal como detalló Europa Press, ha provocado un debate considerable. Representantes de pacientes, colectivos profesionales y responsables políticos han expresado su rechazo, argumentando que la externalización representa una transferencia de recursos públicos al sector privado y que no aborda las raíces estructurales del colapso en la red pública. Apuntan a que esta medida puede incrementar las diferencias en el acceso entre provincias y no resuelve la sobrecarga ni la insuficiencia de recursos humanos y técnicos internos.
Un informe elaborado por el PSOE-A, recogido por Europa Press, vincula específicamente el aumento de los tiempos de espera con la ausencia de inversiones públicas adecuadas en el sistema sanitario andaluz. El documento reclama que se priorice la contratación de más profesionales sanitarios así como la renovación tecnológica y la modernización de infraestructuras hospitalarias para potenciar la capacidad diagnóstica y garantizar la equidad en la atención. Dicho análisis resalta que la acumulación de pruebas no solo perjudica a quienes aseguran padecer enfermedades crónicas, sino también a los pacientes que requieren evaluaciones urgentes para iniciar tratamientos esenciales o tomar decisiones clínicas fundamentales.
Los retrasos, de acuerdo con la información de Europa Press, afectan negativamente la efectividad de los programas regionales de detección precoz de enfermedades oncológicas y cardiacas, además de dificultar el seguimiento de los pacientes y la pronta administración de terapias que pueden resultar decisivas. En este contexto, sindicatos y asociaciones médicas han reclamado el desarrollo de un plan de inversiones orientado a aumentar la dotación de personal, la incorporación de nuevos equipos diagnósticos y la mejora de la infraestructura existente, con el objetivo de reestablecer el nivel de calidad asistencial y eliminar la variabilidad territorial en el acceso y la capacidad de respuesta de los hospitales.
El medio Europa Press reportó que el debate institucional sobre la gestión sanitaria regional pone sobre la mesa la necesidad de adaptar los servicios públicos a la creciente demanda, manteniendo el carácter integral de la cobertura ofrecida. Diversos colectivos alertan del riesgo de fragmentar la atención mediante el recurso reiterado a la sanidad privada, sin resolver los desafíos de fondo en la sanidad pública. Organizaciones de pacientes y profesionales preconizan una transformación estructural de alcance prolongado, dirigida a lograr sostenibilidad y eficiencia, reduciendo la dependencia de soluciones externas o excepcionales.
Diversos actores del ámbito sanitario y político, ante este escenario, han impulsado iniciativas parlamentarias y protestas para exigir una apuesta presupuestaria constante que permita reforzar la red pública y reducir los retrasos diagnosticados, protegiendo la salud de la población andaluza y recuperando la confianza en el sistema sanitario, según reflejan las publicaciones recogidas por Europa Press.


