
El magistrado Antonio Piña identificó a David Dionis como responsable de introducir en España una célula vinculada a una organización terrorista europea, atribuyéndole la asunción de efectos legales y penales por esa relación, según documentación judicial citada por Europa Press. La investigación señala que Dionis permanecía en contacto directo con el máximo dirigente internacional de ‘The Base’ y recibía respaldo económico por medio de transferencias procedentes del extranjero, así como por actividades ilícitas a nivel local. Este flujo de financiación, verificado durante las diligencias judiciales, incrementó el nivel de vigilancia de las autoridades sobre el grupo que lideraba Dionis, dada la magnitud del riesgo que representaba.
Europa Press informó que la Audiencia Nacional ordenó el 27 de noviembre el ingreso en prisión provisional para David Dionis, considerado presunto cabecilla de la célula aceleracionista y supremacista de ‘The Base’ en territorio español. Entre los elementos valorados para esta decisión judicial figuró el notable incremento en la acumulación de armamento por parte del grupo. Asimismo, el juez tomó en cuenta el aumento en la captación de nuevos integrantes y la fortaleza del peligro de fuga y reincidencia en delitos de terrorismo. Las acusaciones contra Dionis comprenden la presunta pertenencia a organización terrorista, así como la realización de actividades de captación, adoctrinamiento y entrenamiento orientadas a fines terroristas.
El medio Europa Press detalló que las labores dirigidas por Dionis incluyeron la difusión de ideas supremacistas, la puesta en práctica de programas de adoctrinamiento de adeptos y el desarrollo de entrenamientos relacionados con el uso de armas PCP (aire comprimido), técnicas de combate con armas blancas y actividades de supervivencia en contextos extremos. El auto judicial describe cómo Dionis, además de organizar y promover prácticas de manipulación de armamento, trasladó su conocimiento operativo a otros miembros de la célula. Según el informe, Dionis facilitó a terceros el acceso a entrenamiento táctico y adiestramiento con diversas armas y artefactos lesivos, lo que justificó un seguimiento sostenido por parte de los servicios de información.
La investigación instruida por la Audiencia Nacional identificó que el acopio de armas no se limitaba a la mera posesión sino que parte del arsenal —que incluía armamento de fuego, armas blancas, indumentaria y equipo paramilitar, así como material médico de combate— salía asiduamente a espacios públicos, según consignó Europa Press. Esta circunstancia, combinada con la radicalización observada en los integrantes del grupo, incrementó la preocupación de las autoridades respecto al impacto potencial de sus acciones. El registro de antecedentes señala que la célula habría protagonizado distintos episodios de violencia premeditada, incluido un ataque ejecutado en Madrid motivado por represalias. Para ese episodio, la investigación señala que Dionis y otros dos miembros de la estructura se desplazaron en su propio vehículo para hallar y agredir a una víctima específica, acreditando la existencia de planificación y participación directa en la agresión.
En cuanto al financiamiento del grupo, Europa Press publicó que el juez halló pruebas de apoyo económico canalizado desde la estructura internacional de ‘The Base’ y de ingresos complementarios generados mediante tráfico de pequeñas cantidades de marihuana y cocaína. Estas fuentes de recursos sostenían la operatividad de la célula en España y facilitaban la continuidad de acciones ligadas a la ideología y los fines señalados de la organización. El auto judicial describe a la célula como parte de la red aceleracionista y supremacista blanca de ‘The Base’, una agrupación establecida en 2018 con el objetivo de conformar unidades paramilitares generadoras de violencia inspirada en un planteamiento de conflicto racial. Las autoridades consultadas por Europa Press apuntaron que la meta de esta organización consiste en la imposición de la supremacía blanca a través de la violencia y el uso sistemático del terror.
La desarticulación policial, reportó Europa Press, se produjo en Castellón tras la identificación formal de la primera célula terrorista supremacista en España con intenciones declaradas de perpetrar atentados conforme al ideario de ‘The Base’. La operación, coordinada por el Juzgado Central Número 6 de la Audiencia Nacional, incluyó la detención de tres individuos de 24, 22 y 48 años. Los agentes incautaron un total de nueve armas —de las cuales dos eran de fuego—, una variedad considerable de munición y más de veinte armas blancas, junto con material paramilitar y símbolos asociados al movimiento neonazi.
Según la nota de prensa de la Policía Nacional y Europa Press, la investigación se activó a comienzos de 2025 tras detectar la radicalización extrema de un individuo sometido a vigilancia especializada por las unidades antiterroristas. El seguimiento permitió establecer la composición del grupo, liderado por Dionis y formado por dos miembros adicionales, identificando su estilo de vida perfectamente alineado con las directrices y actividades de la organización. Las fuerzas policiales recogieron evidencias de la realización de múltiples ejercicios de entrenamiento táctico con armas y equipo paramilitar, así como de la capacidad operativa para preparar ataques. La célula manifestó abiertamente su objetivo de llevar a cabo ataques selectivos orientados a la desestabilización institucional, de acuerdo con el perfil aceleracionista divulgado en abierto durante la investigación.
Europa Press indicó que el aceleracionismo es la corriente ideológica que promueve el escalamiento deliberado de la violencia con la expectativa de desencadenar una respuesta social y política de amplio alcance. Tanto autoridades policiales como judiciales insistieron a lo largo de la investigación en los riesgos asociados a la operatividad del grupo detenido, subrayando la financiación extranjera, el uso efectivo de las armas y la coordinación transnacional. Los datos recabados destacaron también los antecedentes violentos del principal imputado, que ya figuraba en los registros policiales relacionados con procesos avanzados de radicalización.
El análisis judicial reflejado por Europa Press describe la conducta de Dionis como reiterada en acciones de adoctrinamiento, entrenamiento armado y empleo activo de arsenal para la realización concreta de actos violentos. El seguimiento de su caso identificó un patrón de liderazgo continuado, con un acceso regular a recursos ilícitos y un margen alto de peligrosidad debido a la reiteración de actividades radicales. El auto de la Audiencia Nacional concluyó que la investigación continúa abierta con la finalidad de precisar el alcance de las actividades ejecutadas por la célula, sus esquemas de financiación y las conexiones operativas mantenidas con redes internacionales dedicadas al terrorismo supremacista.

