Junta descarta riesgo radiológico en zona donde construirán 1.600 viviendas en Palomares

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Almería, 31 oct (EFE).- La Junta de Andalucía ha asegurado que no existe riesgo radiológico en el ámbito del proyecto urbanístico que prevé levantar unas 1.600 viviendas en primera línea de playa en Palomares, en Cuevas del Almanzora (Almería), tras la emisión del dictamen ambiental favorable por parte de la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente el pasado 23 de octubre.

En un comunicado, la Delegación ha precisado, después de que Ecologistas en Acción haya alertado del riesgo de remover partículas radiactivas procedentes del accidente nuclear de 1966, que el expediente de Autorización Ambiental Unificada (AAU) se encuentra todavía en periodo de alegaciones, por lo que cualquier persona o entidad interesada puede presentar observaciones antes de su resolución definitiva.

El departamento autonómico subraya que, durante la tramitación del expediente, se solicitaron informes al Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) y al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), organismos competentes en materia de seguridad radiológica dependientes del Gobierno central.

Según la Junta, el CIEMAT concluyó en su escrito de 10 de septiembre de 2024 que las zonas a urbanizar “se encuentran fuera del área declarada como contaminada y con restricciones de uso”, y recordó que los terrenos con contaminación radiológica están clasificados como suelo no urbanizable de especial protección por el Plan de Ordenación del Territorio del Levante Almeriense (POTALA).

Por su parte, el CSN, en un informe de 31 de octubre de 2024, “no aprecia impedimentos radiológicos para el desarrollo del proyecto”, estableciendo únicamente medidas de coordinación técnica con el CIEMAT, como respetar los límites de las parcelas del centro y notificar con antelación el inicio de las obras para que pueda aplicarse el programa de vigilancia radiológica ambiental.

La Junta destaca además que la autorización incluye un Plan de Vigilancia y Control Ambiental, que obligará al promotor a comunicar cualquier incidencia y permitirá inspecciones periódicas, con supervisión específica del CSN y el CIEMAT.

“De acuerdo con los informes citados, la actuación se ubica fuera de las zonas afectadas por contaminación residual derivada del accidente nuclear de 1966, y no se prevén afecciones radiológicas derivadas de la ejecución del proyecto”, indica la Delegación, que defiende que la seguridad de las personas y la protección ambiental están “plenamente aseguradas”. EFE

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