Prisión para los cuatro tripulantes de un barco con droga en operación que murió un agente

Los responsables del velero interceptado frente a Tenerife reciben largas condenas tras confirmarse que intentaron impedir el abordaje policial arrojando la embarcación al mar, lo que causó la muerte de un agente e incendios intencionados a bordo

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Santa Cruz de Tenerife, 8 ago (EFE).- La Audiencia Nacional ha condenado a penas de cárcel que van desde los 10 a los 27 años a los cuatro tripulantes de un velero que partió del puerto de Santa Cruz de Tenerife y fue interceptado con droga en alta mar, operación en la que falleció un agente.

Los cuatro tripulantes han sido condenados por delitos de homicidio, salud pública e incendio y a uno de ellos, que se le considera responsable de la muerte de un agente que participó en el abordaje, se le obliga también al pago de 300.000 y 150.000 euros a la esposa y al hijo del fallecido.

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La sentencia considera que todos ellos, más otro fallecido antes del juicio, formaban parte de la tripulación de un velero con bandera de Malta que fue interceptado el 18 de marzo de 2023 cuando regresaba a España después de haber recibido una indeterminada carga de cocaína que iba a ser distribuida en Europa.

Cuando se encontraba aproximadamente a una milla náutica del velero y tras activar los dispositivos acústicos y luminosos para advertir de su condición de policías, en el momento en el que se intentó el abordaje los acusados llevaron a cabo un cambio brusco e inesperado de rumbo.

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Esta maniobra dio lugar a que la embarcación de los agentes volcara de manera que cayeron al mar y uno de ellos muriera ahogado.

Los policías que lograron acceder al velero observaron que en el interior había fardos blancos de unos 30 o 35 kilos cada uno y unos bidones con combustible que fueron utilizados por uno de los tripulantes aprovechándose de un descuido para provocar un incendio utilizando una bengala.

Tanto los procesados como los agentes que se encontraban en el barco tuvieron que agruparse en la popa, de donde fueron rescatados por la embarcación auxiliar, que los llevó hasta el patrullero en el que fueron detenidos los cinco tripulantes.

El barco llegó en enero de 2023 a Tenerife y permaneció en la isla 13 días, partiendo luego con pabellón de Malta sin declarar su próximo destino que fue la isla de Sao Vicente en Cabo Verde, de donde poco después se dirigió hacia el Caribe para luego tomar rumbo a Europa.

Las sospechas de que estaba realizando actividades ilegales se basó en un brusco cambio de trayectoria, maniobra considerada “compleja y difícil” para un velero en dirección a un enclave “perfectamente identificado", en el que se llevó a cabo el trasbordo de cocaína y donde apagaron las señales de ubicación.

Durante el juicio se confirmó que la colisión entre ambas naves tenía como objetivo causar un daño grave y evitar que los agentes pudieran abordar el velero y así los acusados tuvieran tiempo para deshacerse de la carga. EFE

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