Girona, 5 may (EFE).- El portero del Mallorca Dominik Greif ha reconocido después de la derrota de este lunes en Girona (1-0) que a veces les cuesta si el rival les deja jugar y les deja la pelota" y que el equipo le ha gustado "muy poco" en ataque.
Greif, uno de los mejores jugadores del equipo balear en Montilivi, ha recalcado en los micrófonos de DAZN que ahora quedan "tres semanitas en las que hay que ir a tope para intentar cumplir el objetivo".
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El guardameta eslovaco, novedad en el once de Jagoba Arrasate tras ser suplente en la derrota contra el Barcelona, también ha admitido que está "contento" porque está jugando la mayoría de los partidos.
Greif no ha querido entrar en los rumores sobre su futuro porque "no es un tema para hablar ahora". EFE
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