Jose Oliva
Barcelona, 25 abr. (EFE).- El director vasco Ibon Cormenzana aborda la pérdida y la pobreza habitacional en su último filme, 'Cuatro paredes', coprotagonizado por Manuela Vellés y la niña Sofía Otero, que ha presentado este viernes en la sección oficial del festival de cine BCN Film Fest.
La idea de 'Cuatro paredes', ha explicado el cineasta en una entrevista con EFE, surgió de las conversaciones con la oenegé Save the Children con "la idea de crear una historia que permitiera visibilizar su trabajo en España en apoyo a niños de familias desestructuradas".
A partir de esta idea el director y el equipo de guionistas elaboraron "la historia de una familia blanca de clase media en España que sufre la pobreza extrema en un año, para que el público pudiera empatizar más, que entendiera que tu vecino de al lado, o tú mismo, piensas que tienen un nivel de clase media sostenible pero una pequeña cosa puede hacer que todo se desmorone".
La implicación de Manuela Vellés propició además "un punto de vista femenino" de esa problemática, que se completó, señala Cormenzana, con entrevistas a madres que sufren esa misma situación y tienen hijos a los que Save the Children da su apoyo.
De esas entrevistas surgieron ideas muy básicas, comenta Vellés, como que "en muchos casos la televisión es lo último que se pierde en un piso, porque es el único recurso que tienen las madres para dejar a sus hijos solos en casa mientras ellas salen a trabajar".
'Cuatro paredes', que tendrá su estreno en salas en junio, pone el foco en Sofía (Sofía Otero), una niña de casi 10 años, que pierde a su padre en un accidente que lo cambia todo y, junto a su madre, se acaban enfrentando a una realidad que nunca imaginaron: la fina línea que separa la estabilidad de la pobreza.
La lucha de la madre por proteger a su hija se irá tornando en el esfuerzo de la niña por cuidar de su madre, cuando la precariedad y la depresión la acaban desmoronando, y mientras tanto Sofía encuentra un refugio en su pasión por el teatro.
Vellés confiesa que fue maravilloso trabajar junto a Sofía, a la que todos conocían de su trabajo en '20.000 especies de abejas': "Tiene una madurez extraordinaria para su edad y una profesionalidad que, al final, es como una actriz adulta; y como madre que soy he acabado empatizando mucho con el personaje, abrumada por esa necesidad de sacar adelante a una criatura que depende de ti".
Relación mágica entre Manuela Vellés y Sofía Otero
El director asegura que la relación entre las dos actrices fue "mágica", algo necesario cuando se rueda en plano secuencia, una técnica con la que quería transmitir "el naturalismo total de esa familia monomarental", evitando "las trampas del plano-contraplano".
El título, apunta Cormenzana, "no solo alude al teatro, sino también al piso" que, para esas madres con las que pudieron hablar, es "la base, el refugio donde está la familia y que pueden perder por diferentes circunstancias".
Sin ser una historia concreta, apunta Vellés, en la película surgen temas cotidianos que les contaron muchas madres, como "el acoso escolar o los problemas con los bancos".
La película acaba con una pequeña grieta de esperanza porque, como optimista vital, "aunque la vida te da muchos palos, y estás en el hoyo, al final o te acabas de hundir o siempre hay una vuelta de tuerca que te hace recuperar la vida igual de otra manera a como tú te la imaginabas".
'Cuatro paredes' es la segunda producción del proyecto de producción cinematográfico y audiovisual Mundo Cero, destinado a "desarrollar siete filmes relacionados con siete problemáticas que vienen de los objetivos de desarrollo sostenible: la guerra, la pobreza, la desigualdad, la educación, la salud, la sostenibilidad y el clima".
La tercera, que ya está en posproducción, es 'Andy', de Román Parrado, rodada en México, y el propio Cormenzana dirigirá la séptima, que se centrará en la salud mental. EFE
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