Botín, el restaurante más antiguo del mundo, celebra su 300 aniversario

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Madrid, 18 mar (EFE).- Botín, el restaurante más antiguo del mundo según el Libro Guinness de los Records, cumple este año su 300 aniversario desde su apertura en 1725 y prevé celebrarlo con un  menú especial, nuevo logotipo, un concurso literario y el anuncio  de su continuidad a través de una nueva generación familiar.

Situado en el número 17 de la céntrica calle Cuchilleros de Madrid, el Restaurante Botín, propiedad desde hace un siglo de la familia González, celebrará durante este 2025 su tricentenario creando un menú especial, haciendo un guiño a la historia, con la entrega de un diploma que acredite la consumición en este año de aniversario.

También va a identificarse con un nuevo logotipo conmemorativo y va a convocar un concurso literario.

Para sus gerentes, los primos Antonio y José, su relación con la casa es emocional, "cada éxito que tenemos nos llena y cada fracaso nos sume en la tristeza y, gracias a eso, estamos siempre en guardia", ha señalado el primero en su intervención este martes ante los medios de comunicación para presentar cómo van a celebrar sus 300 años.

"Siempre hemos entendido el restaurante como un recinto de hospitalidad y de calor, no solamente un lugar donde se proporciona un placer gastronómico", ha subrayado Antonio González.

A lo largo de su larguísima historia, este restaurante puede presumir de haber servido y acogido en sus mesas a personalidades como Benito Pérez Galdós, Ernest Hemingway, Frank Sinatra, Ava Gadner.

En declaraciones a EFE, José González ha explicado que, a pesar de la influencia de las redes sociales, nunca han necesitado publicidad, porque siempre la han tenido con el "boca a oreja".

"También viene mucha gente porque es el restaurante más antiguo del mundo. Yo no puedo dejar de reconocer el honor que eso significa, pero desde el punto culinario, tengo mis reservas; quiero creer que la gente viene primero por la comida, luego por la atención y en último lugar, por el entorno", ha dicho.

Sobre la incorporación de nuevos platos a la carta, José sostiene que la última ha sido una ensalada de rúcula con langostinos que cocinaba su mujer. "No estamos siempre investigando, pero cuando alguien propone un plato, lo probamos, se lo proponemos a los clientes y si vemos que funciona, lo metemos en la carta", ha añadido.

Además, tras destacar la labor de las cien personas que aproximadamente forman su personal, de las que aseguran son la base de su éxito y su principal activo, los gerentes de Botín también han presentado a su sobrino Eduardo, actual responsable de compras, como el encargado de que este restaurante madrileño y de récord, pueda seguir cumpliendo años durante mucho tiempo más. EFE