Magdalena Tsanis
Madrid, 2 feb (EFE).- Famosos que confiesan sus depresiones, libros de autoayuda que arrasan y hasta una reina que rapea sobre el tema. La salud mental está hoy en boca de todos, según el escritor Daniel Jiménez, que invita a reflexionar sobre las causas de esta omnipresencia en su nueva novela, 'El incidente'.
Partiendo de un suceso real, el enfrentamiento entre el jefe de psiquiatría de un hospital y un joven paciente ingresado por tercera vez en la unidad de agudos, el autor de novelas como 'Cocaína' o 'El plagio' construye una "ficción autobiográfica" en la que disecciona el estado de la salud mental a la vez que afronta sus propios traumas.
"La depresión y la ansiedad son palabras mayores, a lo mejor estamos banalizando lo que es un problema grave e incapacitante como una enfermedad mental", ha dicho a EFE Jiménez, que hace 15 años fue diagnosticado con un trastorno bipolar tras el suicidio de su hermana.
"Todos nos solidarizamos en las redes, pero cuando alguien pierde la cabeza a tu lado, la gente no sabe cómo actuar y el estigma permanece", asegura.
La novela se estructura como un informe médico y a partir de los 40 testimonios recogidos por el autor en una investigación que, a medida que llevaba a cabo, le interpelaba más en lo personal. "Empecé el libro realmente hecho polvo", señala, "era un padre primerizo de 40 años con crisis de pareja, vital, social y personal".
Jiménez ya había dejado atrás su adicción al alcohol y otras drogas, un problema del que habló en anteriores novelas y que vuelve a estar presente en 'El incidente'.
"España es una sociedad adicta", dice, "mi generación empezó los botellones con 14 o 15 años y a lo mejor llevamos 20 años bebiendo a un ritmo desorbitado; ahora los chavales por lo visto no hacen botellones, pero están con la otra adicción, las redes sociales".
El punto de partida de 'El incidente', además del suceso en sí, fue la resaca de la pandemia, cuando el malestar empezó a parecer algo generalizado. "Hay psiquiatras que lo achacan a la nula tolerancia que tenemos al duelo, al fracaso y a la incertidumbre; antes las respuestas se buscaban en la religión, en la política o en la acción sindical, pero ahora se buscan en uno mismo".
Jiménez cree que no hay respuestas sencillas y por eso se ha dedicado tres años a leer, a investigar y a escribir este libro. "El malestar también es un negocio, la industria de la felicidad nos deposita toda la responsabilidad, si tú estás mal, tú tienes la capacidad de cambiarlo y ser feliz", denuncia.
"Hay un individualismo tan grande que pensamos que todo depende de nosotros para ser felices, pero vivimos en una sociedad en la que se nos limita el acceso a la vivienda, el acceso al trabajo o a unas condiciones laborales".
"Al final nos sentimos solos y responsables de todo, así que vamos directamente a que nos den una medicación para ser funcionales, ser productivos y para aguantar lo que nos echen encima", resume el escritor, que recuerda que España es un país líder en consumo de ansiolíticos y antidepresivos.
En el libro Jiménez abre el foco del incidente concreto a la radiografía general y eso pasa también por fijarse en los profesionales, sometidos a presiones y carencias del sistema o que sufren esa creciente patologización del malestar que hace que haya pacientes que acudan a consulta en busca de "crecimiento personal".
Sobre el desprestigio que a veces rodea a la etiqueta de "autoficción", Jiménez diferencia entre "exponerse y exhibirse" o "cuando la autoficción se convierte en un onanismo" y critica, sin nombrarlo, el libro en el que el humorista Ángel Martín narró su paso por un psiquiátrico porque "simplifica" y da "una visión Disney" de la enfermedad mental. EFE
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