Madrid, 20 feb (EFE).- La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha dado este jueves el primer paso hacia la elaboración de una ley de democracia en el trabajo y ha avisado de que "este trabajo no se va a quedar en un cajón".
Durante la presentación de la comisión internacional de expertos de alto nivel sobre la democracia en el trabajo, Díaz ha asegurado que respetará las conclusiones del grupo, que estarán listas antes de septiembre, y las materializará en una futura ley de democracia en el trabajo.
Díaz ha hecho alusión así a las conclusiones del grupo de expertos en fiscalidad que plantearon un rediseño tributario integral en una propuesta de reforma que el Ministerio de Hacienda aparcó al estallar la guerra de Ucrania.
El objetivo de la comisión presentada hoy es desarrollar el artículo 129.2 de la Constitución, que mandata al Gobierno a promover fórmulas de participación en la empresa y que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción.
Para ello, la comisión deberá proponer el escenario de democratización de las empresas y recopilar todo el conocimiento acumulado y las herramientas necesarias para el Gobierno y para otros países europeos potencialmente interesados, dice Trabajo en un comunicado.
"No se trata solo de un debate sobre derechos laborales, sino también sobre el modelo de empresa en el que la participación de las personas trabajadoras mejora la productividad, la innovación y la resiliencia del tejido productivo en términos de contribución real al proyecto común que ha de ser la empresa", dice el Ministerio.
Ello, añade Trabajo, contribuirá a que "disminuya la conflictividad, otorga mayor estabilidad y contribuye a obtener mejores resultados económicos".
"Este Ministerio asienta las decisiones en ciencia y conocimiento", ha asegurado Díaz, quien ha defendido el valor y actualidad de la Constitución, que "hay quien quiere reducir a un simple marco de reglas de juego", cuando en realidad "es un auténtico programa democrático".
"¿Qué queremos? ¿Empresas orientadas a la especulación, aumentar ingresos y beneficios? ¿O a la producción? ¿Empresas despóticas o democráticas?", se ha preguntado la ministra.
Por su parte, la profesora e investigadora de las universidades de Harvard y Oxford, Isabelle Ferreras, que preside esta comisión, ha llamado la atención sobre "el enfrentamiento entre capitalismo y democracia" que se encuentra en su culmen en la actualidad.
A su juicio, el artículo 129 de la Constitución "es más actual hoy que hace 50 años" y su desarrollo servirá para hacer frente a retos como "la calidad del trabajo, la motivación del trabajador, la capacidad de innovación de las empresas y una gobernanza cooperativa de IA, pero también el respeto al planeta".
"No podemos tener democracia política sin cultura democrática, sin democracia en el trabajo", ha dicho Ferreras. EFE
