Pontevedra, 12 feb (EFE).- La Audiencia de Pontevedra ha condenado a diez años de cárcel a un hombre que abusó sexualmente de la nieta de su pareja, episodios que se repitieron desde que la niña tenía 7 años y hasta que cumplió 12.
El acusado, que ha sido condenado como autor de un delito continuado de abusos sexuales con penetración a menor de 16 años, deberá abonar 60.000 euros a la víctima por los daños morales ocasionados.
Tras su salida de prisión deberá pasar otros diez años en libertad vigilada y no podrá acercarse a menos de 500 metros de la víctima ni comunicarse con ella durante 20 años.
Además, la sentencia le inhabilita durante 20 años para ejercer cualquier profesión u oficio, sea o no retribuido que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad.
El tribunal explica que este hombre, "movido por la intención de satisfacer sus deseos" y aprovechando que la menor convivía con su abuela y con él, además de con sus padres y hermanos, le realizó de manera continuada actos de contenido sexual.
Estos episodios, según consta en el relato de hechos probados, ocurrieron en el dormitorio de la niña, en la habitación del acusado, en la cocina de la casa y en el lugar donde guardaban las cabras, aprovechando los momentos en que no había nadie más en casa.
El acusado siempre le decía a la niña que no podía contar nada de lo sucedido a nadie y solo dejó de hacerlo cuando la menor, ya con 12 años, le insistió en que si continuaba realizándole tocamientos se lo iba a decir a sus padres.
La madre de la víctima denunció los abusos meses después de que estos hubiesen terminado.
Los hechos fueron confirmados ante el tribunal por el propio acusado, a quien los nietos de su pareja trataban como su abuelo, y los magistrados también han destacado la credibilidad del testimonio de la víctima, un relato que fue corroborado por los informes psicológicos.
En ellos se recoge que la declaración de la niña contiene "criterios de contenido suficientes" para establecer que lo relatado "es propio de una memoria basada en hechos vividos".
A pesar de la confesión del acusado, esta sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. EFE
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